Es significativo que el arzobispo predijera el resultado con tres meses de antelación, basándose en su preciso conocimiento de lo que realmente sucede en el Vaticano y en sus fuentes.
25 de febrero de 2025
«Impedir otro usurpador en el Trono»: las acusaciones de Mons. Viganò sobre el estado actual de la Iglesia
El arzobispo Carlo Maria Viganò ha emitido algunas declaraciones sobre el estado actual de la Iglesia y la gestión de la enfermedad de Bergoglio en un texto muy polémico que circula bajo el título Lapides Clamabunt, una cita del Evangelio según Lucas (19,40): «Dico vobis, quia si hi tacuerint, lapides clamabunt» («Pero él les respondió: «Les digo que si estos callaran, las piedras clamarían.»)
«Las noticias contradictorias sobre la salud de Jorge Mario Bergoglio arrojan sombras inquietantes sobre la gestión de las comunicaciones del Vaticano. Hay quienes creen que «el Papa ya está muerto» y que lo mantienen oculto», escribe el monseñor.
«Es evidente que el Vaticano y la Iglesia profunda bergogliana están en pánico y harán todo lo posible para reunir el consenso de los cardenales en torno a algún nombre que lleve adelante la revolución bergogliana », acusa el prelado. Hay quienes tienen todo el interés en enterrar, junto a los de Bergoglio, sus propios crímenes, mientras en Estados Unidos hay un enfrentamiento frontal entre el Episcopado y la Administración Trump, después de que el escándalo sobre los fondos de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID) sacara a la luz la complicidad de la Iglesia Católica en el negocio de la inmigración.
«Debemos evitar que la jerarquía progresista pueda asegurar un sucesor de Bergoglio, es decir, otro usurpador del Trono de Pedro que sea heredero y continuador del anterior», insta el arzobispo. «Antes de clavar el último clavo en el ataúd de Bergoglio, es esencial y urgente que se arroje luz sobre la usurpación por él perpetrada y sobre la ocupación de la Iglesia católica por una jerarquía corrupta y traidora, cuyo único objetivo es destruirla desde dentro».
Monseñor Viganò continúa enumerando un torbellino de desastres que, según él, pueden atribuirse al papado argentino.
«Las maniobras de la mafia de San Galo con la izquierda ultraprogresista; Los crímenes impunes de Theodore McCarrick; su papel dentro de las Administraciones Demócratas; la influencia que ejerció en los nombramientos de sus “herederos” (…) designados para ocupar puestos claves en América y el Vaticano; Los tratos de McCarrick con el régimen comunista chino para alcanzar el Acuerdo Secreto; el papel de los jesuitas en la promoción de la agenda globalista; los escandalosos encubrimientos de Bergoglio (…); el encubrimiento del dossier sobre la red de corrupción del Vaticano, entregado por el Papa emérito Benedicto XVI a Bergoglio en abril de 2013 y que quedó sin seguimiento; El papel de Bergoglio en el crimen perpetrado contra la humanidad con la “pandemia de COVID” y la imposición de las vacunas; la explotación cínica de los inmigrantes ilegales con el fin de destruir el tejido social de Occidente: todo esto y más confirma que la Iglesia bergogliana no sólo es cómplice del plan subversivo del Foro Económico Mundial sino un protagonista destacado».
El texto de Viganò contiene acusaciones terribles e increíbles.
«Los fieles tienen derecho a saber la verdad sobre todos estos asuntos», truena el arzobispo. En nombre de esta verdad, Viganò llega incluso a pedir un “proceso” para el jesuita argentino.
Tras años de mentiras, disimulo y silencio, es necesario reconocer el fraude de Jorge Mario Bergoglio y llevarlo a juicio, restableciendo la verdad y la justicia: las víctimas de sus represalias, sus actos intimidatorios, su complicidad en los crímenes de sus clientes y protegidos lo exigen.
«Una alianza criminal internacional ha unido fuerzas subversivas para eliminar a Benedicto XVI, obligándolo a dimitir y sustituyéndolo por un emisario del globalismo», declaró Viganò, citando declaraciones de cardenales sobre la llamada «Mafia de San Galo» y los correos electrónicos del jefe de campaña de Hillary Clinton hechos públicos por Wikileaks.
«Solicitamos a las autoridades de Estados Unidos de América y de Argentina que aporten documentos y pruebas sobre estos hechos», continúa el prelado. «Esto demostrará que Jorge Mario Bergoglio nunca ha sido Papa de la Iglesia Católica: todos sus actos de gobierno y de enseñanza son nulos, todos sus nombramientos son nulos, incluidos los de los cardenales que elegirán a su sucesor».
«Es hora de afrontar la verdad con valentía, para que la liberación de la Iglesia católica de los subversivos que la han ocupado durante demasiado tiempo para destruirla sea radical y auténtica, y los cómplices del fraude –que todavía están en el Vaticano y sobrevivirán a Bergoglio– sean descubiertos y juzgados, antes de que su acción criminal destruya la evidencia de los crímenes que han cometido».
Mensaje del Señor de 10 días antes de la «elección» de Jorge Mario Bergoglio:
Mi Iglesia en la tierra está bajo ataque y esto significa que Mi Cuerpo será crucificado de nuevo, como fue predicho
Mensaje del Libro de la Verdad 🏹
03 de marzo del 2013
Mi amadísima hija, no tengas miedo de los ataques, que están siendo montados en tu contra, porque Yo estoy contigo cada segundo para hacerte más fuerte. Me entristece decirte que sufrirás mucho abuso verbal, a causa de la elección del momento oportuno de éste, Mi Plan de Salvación.
Porque éste es el momento en el que, no sólo los católicos fervientes serán probados en su Fe y en su lealtad a Mí, sino que también será la prueba más grande para todos los Cristianos en todas partes del mundo.
A los que te acusan de herejía, os digo esto: Yo, Jesucristo, nunca mentiría, porque Yo Soy la Verdad. Yo nunca os podría engañar, porque eso no sería posible. Recordad este es Mi Cuerpo, que es la Iglesia. Mi Iglesia en la tierra está bajo ataque y esto significa que Mi Cuerpo será Crucificado de nuevo, como fue predicho. Con esto quiero decir, que Mi Cuerpo ya no va a estar presente, en el momento en que la Sagrada Eucaristía sea descartada por los ministros en la Santa Sede de Roma. Esto se convertirá en una realidad y debéis alejaros.
Os pido que oréis por todos los hijos de Dios –todos Mis siervos sagrados, incluyendo a los errados falsos profetas. Sin embargo, no os pediré nunca que oréis por el anticristo, porque eso no es posible.
Despertad, todos vosotros, y escuchad lo que tengo que deciros: Que no os dé pánico, desesperación ni perdáis la esperanza, porque esta abominación será el tormento final, que todos los hijos de Dios tendrán que presenciar y soportar antes de que Yo vuelva de nuevo.
Ése será el día de la Gran Gloria, Gran Alegría y Mi Venida pondrá fin a la maldad, que arruina la tierra.
En lugar de tener miedo, estad alegres. Debéis esperar Mi Segunda Venida, porque traigo Conmigo, el Nuevo Paraíso, a vosotros prometido.
Cuando carguéis Mi Cruz siempre será difícil. Los tiempos en los que vivís ahora, traen consigo una forma de crucifixión, que la mayoría de los Cristianos encontrarán muy difícil de soportar –así de grande será su dolor.
Esas pobres almas que no creen que Yo comunico la Verdad, a través de estos Mensajes, deben preguntarse esto: ¿Creéis en la Santa Biblia y en las profecías declaradas dentro de sus cubiertas? ¿Creéis en el anticristo y las revelaciones sobre el falso impostor quien tomará la Sede de Pedro a través de medios engañosos? Si creéis, entonces aceptad que éste es el momento para que estos eventos se esclarezcan ante vuestros ojos. No es para el futuro –ahora están teniendo lugar. Aceptad esto con valor y venid a Mí con entera confianza, porque os amo. Necesito que mantengáis vuestros ojos bien abiertos. No debéis manteneros alejados de la Verdad.
La abominación ha comenzado ahora. Cuando rechazáis Mi Copa, me impedís salvar las almas que necesito para completar la Alianza prometida a Mi Padre.
Os bendigo. Anhelo que vuestros corazones se abran, para que pueda llevaros a Mi Glorioso Reino.
Vuestro Jesús
- Venid a Mí todos los que os sintáis indignos. Os estoy esperandoVosotros seréis los primeros en la fila para entrar a Mi Nuevo Paraíso en la Tierra, el cual durará 1,000 años, cuando os volváis a Mí. Todo lo que pido es que habléis Conmigo con estas palabras.
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