Origen de la Ciencia ¿En qué consiste el método científico?

Ahora que el Nuevo Orden Mundial destruye la Civilización Cristiana para erigir la Era de Lucifer vamos a ver sus logros: El uso de la razón, unido a la convicción de la ordenación matemática del universo, eran conceptos verdaderamente revolucionarios que nos legó la Iglesia durante la mal llamada oscura Edad Media.


1.   Cuando se habla de la Iglesia y la Ciencia ¿cuál es la opinión más generalizada?  ¿Cuál es la opinión de ustedes?

…..

Que la Iglesia es enemiga de la Ciencia.  Esa es la opinión más generalizada.

Pero esa era la opinión común hace unos 100 años.  Ahora no lo es tanto. porque …¿saben algo? Los Historiadores de la Ciencia en estos momentos no piensan así.  Sorprende ¿no?

Más les va a sorprender esto:  Algunos de estos historiadores llegan hasta decir que ciertas ideas del Cristianismo y de la Iglesia fueron indispensables para el desarrollo de la Ciencia.  (???)

Thomas Woods

De acuerdo al Historiador Thomas Woods, académicos e historiadores de la talla de Thomas Goldstein, Toby Huff, Edward Grant, A.B. Crombie, David Lindbergh, Profesor Heilbron de Berkeley y unos cuantos más sostienen esa posición hoy en día.

Esta tendencia comenzó a principios del siglo 20 cuando se divulgaron los trabajos del Historiador Pierre Duhem.


Otro investigador de importancia es el Padre Stanley Jaki, Doctor en Física y Teología, quien ha sido galardonado como Historiador de la Ciencia. El es uno de los que ha contribuido a ubicar al Catolicismo en el papel que le corresponde en la evolución científica.


2.      Vamos a ver, entonces, por qué se dice modernamente que ciertas ideas del Cristianismo y de la Iglesia propiciaron el desarrollo de la Ciencia.

Pensemos esto: ¿creen ustedes que fue mera casualidad que la Ciencia moderna se desarrollara dentro del medio católico?

Esta es una de las cosas que se pregunta el Padre Stanley Jaki. En sus libros él sostiene que, lejos de obstaculizar el progreso de la Ciencia, las ideas cristianas han hecho posible ese desarrollo.

¿Cómo es esto?, se preguntarás ustedes. ¿Qué tienen que ver las ideas cristianas con la Ciencia?

La primera es que, al observar a Dios y a su Creación, la tradición cristiana descubre a Dios como un ser racional y metódico.

Evidencias de este orden racional y metódico hay muchísimas.  Veamos algunas que Jaki nos presenta:  «El ciclo regular de las estaciones, el curso inquebrantable de los astros, la música de las esferas, el movimiento de las fuerzas de la naturaleza de acuerdo con unas pautas fijas, son resultado del único en el que se puede confiar incondicionalmente»  (citado por Thomas Woods, Cómo la Iglesia construyó la Civilización Occidental).


Las Cuatro Estaciones de Carolina Flinta

 Ni hablar, por ejemplo, de las cosechas, las cuales se dan de manera recurrente, sin que el hombre tenga que hacer demasiado.

El Profeta Jeremías nos las presenta como demostración de la bondad de Dios:  «Temamos a Yavé, nuestro Dios, que nos manda lluvia, en otoño y en primavera, y nos concede el tiempo justo para cosechar.» (Jer 5, 24)

Trigo

El mismo Jesús comenta así las cosechas para compararlas con el Reino de Dios:  “Escuchen esta comparación del Reino de Dios. Un hombre esparce la semilla en la tierra y ya duerma o esté despierto, sea de noche o de día, la semilla brota y crece, sin que él sepa cómo.  La tierra da fruto por sí misma: primero la hierba, luego la espiga, y por último la espiga se llena de granos”. (Mc 4, 26-28)

¿Y qué decir del movimiento de los astros y de las mareas?  Jeremías también lo menciona:   Así se expresa Yavé, que ha puesto el sol para alumbrar el día, la luna y las estrellas para iluminar la noche, que agita el mar y hace bramar sus olas, y que se llama Yavé de los Ejércitos? (Jer 31, 35)


3.      ¿Qué importancia tiene o tenía esta visión que hoy nos parece tan evidente y obvia?

Esto no parece muy novedoso para nosotros hoy en el Tercer Milenio, pero hay que retrotraernos a la Antigüedad cuando en el Cristianismo estaban enfrentando todo tipo de teorías sobre el universo.  La Iglesia defendía la racionalidad y orden del universo.  Otras civilizaciones no.

Por ejemplo, en culturas no cristianas se percibía el universo como un gigantesco organismo dominado por un panteón de deidades y destinado a cumplir un ciclo infinito de nacimiento, muerte y renacimiento (el Samsara del  Hinduísmo y el Budismo Oriental).  Por eso el progreso de la Ciencia no fue posible dentro de ese contexto.

Había otra concepción del universo:  según el concepto animista de las culturas antiguas, se creía que los astros y cosas creadas tenían mente y voluntad propias.  En ese medio tampoco era posible el desarrollo del pensamiento científico.

busto de Aristóteles

Sabemos cómo Santo Tomás de Aquino, el gran Teólogo de la Iglesia Católica, respetaba profundamente a Aristóteles, porque sus razonamientos filosóficos coincidían con el racionalismo cristiano.

Sin embargo, Aristóteles pensaba que «los movimientos del cielo son producto de un alma dotada de facultad intelectiva» (Thomas Woods, Cómo la Iglesia construyó la Civilización Occidental?)


4.      ¿Cómo se pudo cambiar esta forma de pensar?

Ya al comienzo de la Iglesia se consideraban esta postura aristotélica como incompatible con la fe.

¿Quiénes sostenían esto? Algunos Padres de la Iglesia.

¿Quiénes son los llamados “Padres de la Iglesia”? Son un grupo de escritores eclesiásticos, Obispos en su mayoría, de los primeros siglos del cristianismo, cuyo escritos constituyen doctrinas consideradas fundamentales para la fe y la Iglesia.

Sin embargo, muchos pensadores cristianos seguían la corriente aristotélica que planteaba la auto-animación de los cuerpos celestes, es decir, que poseyeran alma y que estuvieran vivos de alguna manera.

Tomó tiempo para que la idea de des-animación de la naturaleza calara en todas las esferas del pensamiento cristiano. Hubo que esperar a que los intelectuales se aplicaran de veras al estudio de la naturaleza para que surgieran pensadores que percibieran al universo como una entidad mecánica, que podía ser comprendida por la inteligencia humana.

Padre Stanley Jaki, historiador


Padre Stanley Jaki

El primer basamento para ver a Dios y su Creación de este modo  fue un versículo del Libro de la Sabiduría (Sb 11, 21) que nos informa que Dios “ordenó todas las cosas por medida, número y peso”.  Ese texto del Antiguo Testamento era conocido y usado desde el final de la Era Antigua por los Cristianos que sostenían la racionalidad del universo.

Sistema Solar


El Sistema Solar

Este mismo versículo fue también esgrimido mil años después en la Edad Media, como veremos más adelante.

  5.   ¿Y las demás culturas no realizaron adelantos científicos?

Es cierto que otras culturas realizaron importantes hazañas tecnológicas, pero no puede verse en éstas el florecimiento «de una investigación científica formal y sostenida»: lo que llamamos “el método científico”.

Rodney Stark

Por esa razón, hoy en día se comenta que «las tempranas innovaciones técnicas de los griegos y los romanos, del Islam y de la China Imperial, así como las alcanzadas en tiempos prehistóricos, no pueden considerarse Ciencia, y deberían describirse más bien como tradiciones, destrezas, sabiduría, técnicas, habilidades, tecnología, ingeniería, aprendizaje o simplemente conocimiento» (Rodney Stark, For the Glory of God)

Por ejemplo, en ingeniería la Gran Muralla China, construida entre los siglos 5 y 15, como protección de la frontera norte del Imperio Chino.

Es cierto también que los Musulmanes han hecho aportaciones científicas, especialmente en ramas del saber como la Medicina y la Óptica. 

Beato Ramón Llull

En cuanto al aporte de los Musulmanes a la Química y la Medicina, es bien sabido que las bebidas alcohólicas fueron preparadas desde la antigüedad. Algunos sostienen que un persa destiló el alcohol puro (etanol) por el año 900. Pero otros sostienen que el primer registro escrito del descubrimiento del etanol fue por el siglo 12 en la Escuela de Medicina de Salerno (de las universidades fundadas por la Iglesia), y que el reconocimiento del alcohol absoluto fue hecho por un monje franciscano catalán del siglo 13, el Beato Ramón Llull.

En Óptica, algunos islámicos sostienen que la explicación del arco iris nos viene de otro persa en el siglo 14. Pero ya esa explicación había sido hecha por Teodoro de Freiburg un poco antes.

Ya la Ciencia en Europa había avanzado bastante antes de estos descubrimientos de la civilización islámica.

Pero más importante aún: si se detallan bien, las aportaciones de los científicos musulmanes se dieron a pesar del Islam y no gracias a éste.

Esa es la diferencia que estamos estableciendo:  vamos a tratar de demostrar que el avance científico se dio precisamente gracias al Cristianismo y a la Iglesia.

Y más adelante vamos a ver por qué: por qué el ethos cultural cristiano fue particularmente favorecedor de la investigación científica.

Toby Huff, sociólogo e historiador de la ciencia de la Universidad de Harvard, especialista en civilización Islámica y China, sostiene que a pesar de que la ciencia en los países islámicos produjo algunas innovaciones, éstas no tuvieron influencia en la Revolución Científica.

Toby Huff es uno de los que examina la pregunta de por qué la ciencia moderna surgió solamente en la civilización occidental y no en la islámica o la china. Al examinar el contexto cultural de ambas, encuentra claves que le hacen concluir que la ciencia moderna no podía ocurrir en ellas.

Consideremos por ejemplo esto: en el Islam, pensar que Alá pudiera verse restringido por leyes físicas es inconcebible, porque Alá es tan absoluto que no se somete a leyes.  Estas aparentes leyes naturales no son en realidad más que meros “hábitos” de Alá, que pueden cambiar en cualquier momento.

Si aplicáramos este concepto estrictamente, podríamos concluir –por ejemplo- que si dejamos caer un objeto al suelo, éste cae una y otra vez por la fuerza de la gravedad, pero a lo mejor a la cuarta vez que lo soltemos, pueda que suba o que se mueva lateralmente, porque la gravedad en realidad no es una ley.


6.      Pero entonces ¿qué decir de los milagros que la Iglesia Católica admite y difunde?  ¿No son alteraciones de las leyes naturales?

El Catolicismo admite la posibilidad de los milagros.  Estos son hechos extra-ordinarios (fuera de lo ordinario) y sobre-naturales (por encima de la naturaleza).

Por lo mismo que la naturaleza tiene leyes que Dios le ha impreso es que podemos catalogar lo que es milagro y lo que no lo es, pues estos hechos extra-ordinarios se salen del orden que conocemos.

En los milagros, las leyes de la naturaleza puestas por Dios mismo, son suspendidas y/o superadas por El.

El que Dios pueda suspender las leyes creadas por El mismo es muy diferente a decir que Alá es tan soberano que no puede someterse a leyes. ¿Ven la diferencia?


7.      ¿Qué sucedió, entonces, en la Edad Media?

Yaki sostiene que el progreso de la Ciencia fue posible gracias a que los pensadores de la Edad Media llevaron a cabo una “despersonalización” de la naturaleza.

Una de las características de la Filosofía de la Naturaleza (lo que hoy en día es la Ciencia), desarrollada por el siglo 12, fue la idea de la naturaleza como un ente autónomo que operaba de acuerdo a unas leyes fijas, que podían averiguarse a través de la razón.

Y es en esto que encontramos la contribución más significativa de la Iglesia a la Ciencia durante la Edad Media -más concretamente por parte de la Escuela de la Catedral de Chartres.


8.      Entonces, ¿cuál fue el aporte principal de la Escuela de la Catedral de Chartres a la civilización?


Carlomagno, Emperador de Occidente, desde 768 a 814 había establecido que debían haber escuelas dependientes de las Catedrales.  Estas escuelas fueron el origen de las primeras universidades.

En la Escuela de la Catedral de Chartres, en Francia, hubo mucho interés y mucho estudio de ese texto tan importante del Libro de la Sabiduría (Sb. 11, 20-22), según el cual el Universo está ordenado de acuerdo a principios matemáticos.  Y concluyeron que para entender el mundo, tenemos que entenderlo cuantitativamente, que es una forma elegante de decir que hay que entender el universo a través de la matemática.

¡Imagínense este principio tan moderno en plena Edad Media! Hoy no nos parece gran cosa, pero este descubrimiento hecho por la Escuela de la Catedral de Chartres en el Siglo 12, fue un principio muy adelantado para los conceptos de ese momento.

Catedral de Chartres

Y eso se difundió por Europa.  Es por ello que hoy en día se le da crédito a la Escuela de la Catedral de Chartres por haber ayudado a lanzar la Revolución Científica 5 siglos antes de que ésta realmente tuviera lugar en el Siglo 17.

La llamada revolución científica del Siglo 17 fue un avance de suma importancia, pero la base teórica en la observación y la experimentación ya había sido originada en la Alta Edad Media o sea al comienzo de ésta, aún antes- cuando los Cristianos, al final de la Era Antigua comenzaron a sostener la des-animación del universo y su racionalidad.

Sin este concepto no hubiera sido posible el desarrollo de la ciencia.


9.      Veamos citas de algunos de los estudiosos de Chartres:


Abelardo de Bath (aprox. 1080-1142), estudiante de Chartres decía:  «Ningún mérito le restaré a Dios, pues todo cuanto es viene de Él».  Sin embargo, «debemos prestar oídos a los límites precisos del conocimiento humano, y sólo cuando éstos se rompan definitivamente debemos remitir las cosas a Dios»

Libro de Guillermo de Conches

Otro de Chartres, Guillermo de Conches compartía esta opinión. «Nada le hurto a Dios. Él es el autor de todas las cosas, salvo el mal. Mas la naturaleza con que ha dotado a todas Sus criaturas, ejecuta todo un esquema de operaciones, y también éstas nos remiten a Su gloria, pues Él es quien creó esta naturaleza» (Thomas Woods, Cómo la Iglesia construyó la Civilización Occidental”)

10.    ¿Qué nos quieren decir las observaciones de estos científicos-filósofos de Chartres?

Que el funcionamiento de la naturaleza creada por Dios puede explicarse a través de la observación y del uso de la razón, sin necesidad de recurrir a razonamientos sobrenaturales.

¿Y qué tiene esto de novedad?  Ahh!  Para nosotros hoy no, pero en el siglo 12 no era fácil enfrentarse a las opiniones que habían.

Primeramente debían rechazar la idea de que la investigación racional de la naturaleza no fuera una afrenta a Dios.  Sostenían que Dios creó el universo, pero que, una vez creado, Dios le permitía funcionar según las leyes que El mismo había diseñado.

Son planteamientos muy precisos que reconocen a Dios como Creador, pero al ser humano como capaz de usar el conocimiento para comprender lo que Dios ha hecho.

Son también planteamientos que abren la posibilidad de estudiar el universo y las cosas creadas, sin quitarle nada que le corresponda a Dios.

11. Qué más nos legó la Escuela de Chartres?

Vitral Carpintería Catedral Chartres

Otro problema que fue resuelto por la Escuela de la Catedral de Chartres fue una idea prevalente durante la Antigüedad en Grecia y Roma.  Recordemos que en ese tiempo la gente creía que los astros que veían en el cielo debían tener ciertos atributos divinos, que tal vez tenían almas y que eran hechos de una materia imperecedera que funcionaban con leyes diferentes a las leyes de nuestra tierra.

En esa época se pensaba que el estado natural de las cosas era el reposo, que un cuerpo en reposo tendía a quedarse en reposo, y que para un cuerpo moverse era indispensable que algo lo empujara a moverse

Sin embargo, observaban el cielo, veían astros en movimiento, pero no encontraban una mano grande que los moviera.  ¿Qué los hace mover?   Debieran estar en reposo.  Por eso elaboraron teorías erradas, como que tal vez tenían almas y esa alma les daba movimiento.  O que eran divinos y eso los hacía moverse.  Posteriormente se pensó que habían ángeles que los movían.  O sea, toda una serie de explicaciones erradas al respecto.

El hecho es que pensaban que había leyes diferentes a las de la tierra, que gobernaban el movimiento allá arriba en el cielo.    Esas leyes diferentes eran la causa del movimiento de los astros.

Isaac Newton


Isaac Newton

Posteriormente, en el Siglo 17, Newton mostró que las mismas leyes que regían la tierra regían el resto del universo.  Eso fue un gran avance y es lo que todo el mundo conoce.


12.
 Pero ¿sabían ustedes que antes de que Newton elaborara la teoría, hubo alguien en Chartres que la pensó por primera vez, con mucha anterioridad?

Fue Thierry de Chartres, otro de los intelectuales de esta Escuela de la Catedral de Chartres en el siglo 12.  ¿Qué dijo Thierry?  Que lo que tenemos en el universo, en el espacio exterior, está hecho de la misma materia que tenemos en la tierra.

Cierto que Thierry no pudo explicar por qué se movían en órbitas y por qué parecen moverse por si solos.  No pudo anticipar las leyes de movimiento de Newton.  Pero al sostener que la materia de allá y la de aquí es la misma, ya con esto abrió el camino a una conclusión importantísima para la ciencia moderna.

Thierry de Chartres

Entonces, Thierry de Chartres no aceptaba la esencia divina de los cuerpos celestes y descartaba la idea de que éstos estuvieran compuestos de materia perdurable y de que no estuvieran sometidos a a leyes naturales. 

Describía las estrellas y el firmamento como cuerpos compuestos de agua y aire.  Contrariaba la idea de que los astros estuvieran compuestos de sustancias semi-divinas o que su comportamiento debía explicarse mediante principios diferentes a los que gobiernan las cosas de la tierra.


13.    ¿Qué influencia tuvo esta postura en el desarrollo de la Ciencia?

Como podemos imaginar esta posición de Thierry de Chartres resultó decisiva para el progreso científico.  Pero era una lucha intelectual fuerte.

Dice otro Historiador de la Ciencia, Thomas Goldstein:  “durante un período de quince a veinte años, en torno a mediados del Siglo 12, un puñado de hombres luchaba con ahínco para impulsar la Ciencia occidental y daba todos los pasos necesarios para la consecución de este fin”.

Thomas Goldstein

Y Goldstein llega al extremo de predecir que en el futuro puede tal vez llegarse a reconocer a Thierry de Chartres como “uno de los auténticos fundadores de la ciencia occidental” (Thomas Goldstein, Dawn of Modern Science-from Ancient Greeks to the Reinassance).

14.    ¿Cómo fue sucediendo el desarrollo de la Ciencia en esta época medieval?

Volvamos a Sb 11, 21, el versículo que nos dice que Dios ha ordenado todas las cosas de acuerdo a medida, número y peso.

Eso no suena muy impactante a primera instancia.  Pero es y fue determinante.

Ese versículo tenía un significado:  el universo que Dios creó es ordenado, tiene sentido, puede ser comprendido por nuestra inteligencia, es matemático, sigue patrones.  “Medida”, “Número”, “Peso”:  hay algo matemático en el universo.  Así razonaban estos pensadores del Siglo 12 que Goldstein menciona.

San Agustín

Aun más:  San Agustín (siglo 4) llegó a decir que Dios es como un gran Geómetra, un practicante de la Geometría.  Así que la Matemática resulta ser como un lenguaje que Dios usa para ordenar y diseñar el mundo que nos dio.

Sucede que ya el gran Matemático griego, Pitágoras, había dicho en el Siglo 6 aC que el universo no estaba hecho de aire o agua o tierra:  el compuesto fundamental del universo son los números, dijo.

Pitágoras

Entonces la tradición cristiana, basada en Sb 11, 21, tomó esta idea de Pitágoras y desarrolló un método.  Y no sólo desarrolló un método, sino que construyó toda una civilización alrededor de este pensamiento.


15.    ¿Qué método fue el que se desarrolló dentro del Cristianismo, dentro de la Iglesia?

Nada menos que el método científico.

Pero el método científico no hubiera podido desarrollarse si el universo no fuera ordenado, y si no hubieran habido pensadores que, basados en el texto bíblico y usando el intelecto que Dios les dio, no se hubieran propuesto, iluminados por el Espíritu Santo, a desarrollar la Ciencia, de acuerdo a estos principios.


16.    ¿En qué consiste el método científico?

Fray Lucca Pacioli


Fray Luca di Pacioli demostrando
un Teorema de Euclides. (Barbieri, 1.495)

Para empezar, el método consiste en recopilar data, luego estudiar esos datos, buscar patrones, tratando de entenderlos.

A continuación te propones hipótesis acerca de esa data:  por qué sucede esto y aquello.  Luego planteas experimentos para confirmar o refutar la hipótesis propuestas. 

Ahora bien, estos pasos no pueden seguirse a menos que se crea que el universo sigue un orden, porque el mismo experimento, bajo las mismas condiciones tiene que darme el mismo resultado, ¿no?

Si viviera en un universo desordenado, podría sucederme el accidente del objeto soltado para que caiga, el cual mencionábamos antes:  quizá a la cuarta vez el objeto no cae por gravedad, sino que salta hacia arriba, o hacia un lado.

Si el universo no fuera ordenado, no puedo siquiera comenzar a desarrollar un método.  Pero tampoco puedo conseguir patrones, si no espero que los haya.

Todo esto me dice que sólo con la expectativa de un universo ordenado podemos comenzar a hacer Ciencia.

Otras civilizaciones no desarrollaron la Ciencia porque no consideraban el universo ordenado.

¿Van viendo la veracidad de nuestro planteamiento:  la Ciencia comenzó a desarrollarse en el medio católico, gracias al pensamiento cristiano de un universo ordenado por Dios según principios matemáticos?


17.    Veamos ejemplos de aplicación de lo que es el universo ordenado matemáticamente:  la Tabla Periódica de los Elementos, que nos legó Mendeleyev.

Si el universo no fuera ordenado matemáticamente, Mendeleyev no hubiera podido elaborar la Tabla Periódica de los Elementos.

La Tabla Periódica de los Elementos

En el Siglo 19 Mendeleyev fue organizando los elementos.  Clasificó, organizó y distribuyó los distintos elementos químicos conforme a sus propiedades y características.

Colocó los elementos por orden creciente de sus masas atómicas.  Para el momento de diseñar la tabla no se conocían todos los 90 elementos que hoy sabemos que hay.  Pero Mendeleyev tuvo la audacia de  pronosticar la existencia de elementos no conocidos y que aún no podía poner en su Tabla.

Era tal el convencimiento de este científico sobre el orden entre los diferentes elementos, que al llegar al peso atómico 21, por ejemplo, saltó ese espacio, convencido de que algún día se conseguiría el elemento que debía ir en ese espacio.  Y continúo colocando elementos.  Efectivamente, 10 años más tarde se descubrió el scandio, número atómico 21.

Tabla original de Mendeleiev


Tabla Periódica de Mendeleyev (la original)

Y dejó otras casillas vacías para situar en ellas los elementos aún no descubiertos. Incluso pronosticó las propiedades de algunos de ellos: el  galio(Ga), al que llamó eka–aluminio por estar situado debajo del  aluminio; el germanio(Ge), al que llamó eka–silicio; el escandio(Sc); y el tecnecio(Tc).

¿Por qué pudo actuar así este científico ruso?  Porque tenía la convicción de que el universo está organizado por medida, número y peso.  Sobreentendía que Dios creó un universo ordenado matemáticamente.

En esto mismo se basó Isaac Newton en el Siglo 18, cuando tomó todos los tipos de movimientos que existen en el universo y los redujo a una sola ecuación matemática.  Por supuesto, ese planteamiento impresionó a todo el mundo, pues con una sola ecuación expresaba un problema múltiple y complicado:  todos los movimientos podían ser reducidos a una ecuación.  

Para llegar a esa simplicidad, Newton tuvo que aplicar lo que la Escuela de Chartres había planteado con tanta convicción siglos antes:  el ordenamiento matemático del universo.


18.    Y la legitimidad en el uso de la razón, ¿de dónde viene?

Este es otro principio fundamental adicional que se origina en la Edad Media y también de dentro de la Iglesia.

Libro de Thomas Woods

Otro intelectual de Chartres nos dice que es por la razón que somos seres humanos, que si damos la espalda a la maravillosa belleza racional del universo en que vivimos, realmente mereceríamos ser expulsados de éste, como un invitado que no aprecia el hogar en el cual ha sido recibido (citado por Thomas Woods en EWTN, Cómo la Iglesia construyó la Civilización Occidental).

Otro de estos académicos de Chartres dijo que el ser humano le da gloria a Dios usando la razón que es parte de la naturaleza con que El lo creó.

Es decir que Chartres no se quedó sólo en la consideración del orden matemático del universo, sino que a esto agregó el uso de la razón.

Chartres nos manifiesta el convencimiento de que para entender el universo, el cual ha sido ordenado matemáticamente, tenemos que usar la razón con que Dios dotó a nuestra naturaleza humana.

Imaginemos este tipo de razonamiento filosófico allá por el siglo 12.  ¡Muy adelantado!  Esto contradice la matriz de opinión que se nos ha vendido de que la Iglesia Católica ha sido contraria a la razón.

El uso de la razón, unido a la convicción de la ordenación matemática del universo, eran conceptos verdaderamente revolucionarios que nos legó la Iglesia durante la mal llamada oscura Edad Media.

http://www.buenanueva.net/index.html

Oración
Vidriera de la Catedral de Chartres

Señor, Tú eres el Creador del universo.
Eres nuestro Creador.

Nos has dado la razón,
no para contradecir tu Verdad,

sino para que, comprendiendo tu Creación,
podamos llegar a apreciarla mejor
y a reconocerte a Ti como “Señor”.

Gracias, Señor, por hacernos ver que en tu Iglesia
tenemos todas las gracias
que necesitamos para nuestra salvación.

Tú eres el Señor de la Historia,
Tú guías a la humanidad hacia su meta final.
Y, mientras estamos en nuestro peregrinar terreno,
vas también guiándonos
para comprender tu Creación

y para que, comprendiéndola,
sepamos usarla para nuestro bien y tu mayor gloria.

Iluminaste a los sabios cristianos de la Edad Media,
para entender cómo funcionaban los astros,
basados en tu Palabra contenida en la Biblia,
para que se atrevieran a utilizar la razón
para poderse explicar tu Creación.

Gracias, Espíritu Santo,
porque además de hacer

tu obra de santificación en nuestras almas,
a lo largo de la Historia has suscitado personas
 que se han adentrado
en los secretos de la naturaleza,

para entender tu Creación y para movernos en ella,
siempre respetando tu Omnipotencia y Soberanía.

Por todo esto, te damos gracias, Señor Dios,
Padre, Hijo y Espíritu Santo,
por los siglos de los siglos.
Amén.

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