Historia del Santo Rosario y Promesas

La Madre de Dios, en una aparición a Santo Domingo le enseño a rezar el rosario, en el año 1208. Le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.

La palabra Rosario significa “Corona de Rosas”. La Virgen María ha revelado a muchas personas que cada vez que rezan un Ave María le entregan una rosa y por cada Rosario completo le entregan una corona de rosas. Así como la rosa es la reina de las flores, el Rosario es la rosa de todas las devociones y, por lo tanto, es la más importante.

El rezo del santo Rosario ha tardado mucho en formarse tal y como ahora lo conocemos. No fue ideado en un momento concreto, sino que es fruto de una larga evolución.

Todo comenzó, probablemente, en el siglo X. En el año 910 se fundó la Orden Cluniacense. Ésta le dio una gran importancia a la oración coral comunitaria. Quería que sus abadías fuesen un anticipo de la Jerusalén celestial, en la que los santos y los ángeles están continuamente cantando alabanzas a Dios e intercediendo por todos los seres humanos (cf. Ap 5,9; 14,3; 15,3). Por ello distinguieron entre dos tipos de monjas y monjes: los dedicados a la oración coral (que rezaban al día unos 150 salmos, dependiendo de las circunstancias litúrgicas) y los dedicados al trabajo manual. Éstos últimos solían ser personas sencillas e iletradas que se ocupaban de la cocina, la portería, la huerta u otros oficios. Pero era preciso que también orasen. Por ello algunos de estos monjes ‒y monjas‒ comenzaron a rezar individualmente 150 Padrenuestros al día, en lugar de los 150 salmos que rezaban los que asistían a la oración coral. Esta piadosa costumbre se fue difundiendo no sólo entre los cluniacenses, sino también entre otras comunidades religiosas, y entre sacerdotes y laicos.

En Irlanda se inició la costumbre de hacer nudos en un cordel para contar, en vez de los salmos, las Ave Marias. Los misioneros de Irlanda mas tarde propagaron la costumbre en Europa y hubo varios desarrollos con el tiempo.

San Bernardo de Claraval y el rosario
San Bernardo de Claraval

En el siglo XII, la Orden Cisterciense (fundada en 1098) le va a dar una gran importancia al culto a la Virgen María. Tanto es así, que casi todas sus abadías fundadas por ellos llevan el nombre de una advocación mariana. Su principal teólogo, san Bernardo de Claraval (1090-1153), difundió mucho la devoción a María como Madre, más que como Reina (que era lo normal desde el siglo V). Es él quien inventó el título de «Nuestra Señora»: de tal forma que María va dejando de tener la imagen de «la Señora feudal» y pasa a ser «Nuestra Señora», es decir, «Nuestra Madre». Pues bien, en este contexto, las monjas y los monjes cistercienses van a reemplazar en el Rosario algunos Padrenuestros por Salutaciones de la Virgen María. Todavía no se había creado la oración del Avemaría, sino que se rezaba sólo su primera parte, la Salutación del ángel, tomada de Lc 1,28-33: Â«Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo»y algunos le añadían la segunda parte del saludo: Â«Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre».

Santo Domingo de Guzmán.


La Madre de Dios, en una aparición a Santo Domingo le enseño a rezar el rosario, en el año 1208. Le dijo que propagara esta devoción y la utilizara como arma poderosa en contra de los enemigos de la Fe.

Domingo de Guzmán era un santo sacerdote español que fue al sur de Francia para convertir a los que se habían apartado de la Iglesia por la herejía albingense. Esta enseña que existen dos dioses, uno del bien y otro del mal. El bueno creó todo lo espiritual. El malo, todo lo material. Como consecuencia, para los albingenses, todo lo material es malo. El cuerpo es material; por tanto, el cuerpo es malo. Jesús tuvo un cuerpo, por consiguiente, Jesús no es Dios.

También negaban los sacramentos y la verdad de que María es la Madre de Dios. Se rehusaban a reconocer al Papa y establecieron sus propias normas y creencias. Durante años los Papas enviaron sacerdotes celosos de la fe, que trataron de convertirlos, pero sin mucho éxito. También habían factores políticos envueltos.

Domingo trabajó por años en medio de estos desventurados. Por medio de su predicación, sus oraciones y sacrificios, logró convertir a unos pocos. Pero, muy a menudo, por temor a ser ridiculizados y a pasar trabajos, los convertidos se daban por vencidos. Domingo dio inicio a una orden religiosa para las mujeres jóvenes convertidas. Su convento se encontraba en Prouille, junto a una capilla dedicada a la Santísima Virgen. Fue en esta capilla en donde Domingo le suplicó a Nuestra Señora que lo ayudara, pues sentía que no estaba logrando casi nada.

La Virgen pide a Santo Domingo le ayude a propagar la devoción.
La Virgen se le apareció en la capilla. En su mano sostenía un rosario y le enseñó a Domingo a recitarlo. Dijo que lo predicara por todo el mundo, prometiéndole que muchos pecadores se convertirían y obtendrían abundantes gracias.

Domingo salió de allí lleno de celo, con el rosario en la mano. Efectivamente, lo predicó, y con gran éxito por que muchos albingenses volvieron a la fe católica.

Lamentablemente la situación entre albingences y cristianos estaba además vinculada con la política, lo cual hizo que la cosa llegase a la guerra. Simón de Montfort, el dirigente del ejército cristiano y a la vez amigo de Domingo, hizo que éste enseñara a las tropas a rezar el rosario. Lo rezaron con gran devoción antes de su batalla más importante en Muret. De Montfort consideró que su victoria había sido un verdadero milagro y el resultado del rosario. Como signo de gratitud, De Montfort construyó la primera capilla a Nuestra Señora del Rosario.

Las promesa de la Virgen María a los que recen devotamente el Santo Rosario.


Un creciente número de hombres se unió a la obra apostólica de Domingo y, con la aprobación del Santo Padre, Domingo formó la Orden de Predicadores (mas conocidos como Dominicos). Con gran celo predicaban, enseñaban y los frutos de conversión crecían. A medida que la orden crecía, se extendieron a diferentes países como misioneros para la gloria de Dios y de la Virgen.

El rosario se mantuvo como la oración predilecta durante casi dos siglos. Cuando la devoción empezó a disminuir, la Virgen se apareció a Alano de la Rupe y le dijo que reviviera dicha devoción. La Virgen le dijo también que se necesitarían volúmenes inmensos para registrar todos los milagros logrados por medio del rosario y reiteró las promesas dadas a Sto. Domingo referentes al rosario.

Promesas de Nuestra Señora del Rosario, según los escritos del Beato Alano


1. Quien rece constantemente mi Rosario, recibirá cualquier gracia que me pida.
2. Prometo mi especialísima protección y grandes beneficios a los que devotamente recen mi Rosario.
3. El Rosario es el escudo contra el infierno, destruye el vicio, libra de los pecados y abate las herejías.
4. El Rosario hace germinar las virtudes para que las almas consigan la misericordia divina. Sustituye en el corazón de los hombres el amor del mundo con el amor de Dios y los eleva a desear las cosas celestiales y eternas.
5. El alma que se me encomiende por el Rosario no perecerá.
6. El que con devoción rece mi Rosario, considerando sus sagrados misterios, no se verá oprimido por la desgracia, ni morirá de muerte desgraciada, se convertirá si es pecador, perseverará en gracia si es justo y, en todo caso será admitido a la vida eterna.
7. Los verdaderos devotos de mi Rosario no morirán sin los Sacramentos.
8. Todos los que rezan mi Rosario tendrán en vida y en muerte la luz y la plenitud de la gracia y serán partícipes de los méritos bienaventurados.
9. Libraré bien pronto del Purgatorio a las almas devotas a mi Rosario.
10. Los hijos de mi Rosario gozarán en el cielo de una gloria singular.
11. Todo cuanto se pida por medio del Rosario se alcanzará prontamente.
12. Socorreré en sus necesidades a los que propaguen mi Rosario.
13. He solicitado a mi Hijo la gracia de que todos los cofrades y devotos tengan en vida y en muerte como hermanos a todos los bienaventurados de la corte celestial.
14. Los que rezan Rosario son todos hijos míos muy amados y hermanos de mi Unigénito Jesús.
15. La devoción al Santo rosario es una señal manifiesta de predestinación de gloria.

La Virgen del Santo Rosario, ¡Auxilio de los Cristianos!


Europa y con ella toda la cristiandad estaba en grave peligro de extinción. Sabemos, por las promesas de Jesucristo, que eso no puede ocurrir pero, humanamente, no había solución para la amenaza del Islam. Los Musulmanes se proponían hacer desaparecer, a punta de espada, el cristianismo. Ya habían tomado Tierra Santa, Constantinopla, Grecia, Albania, África del Norte y España. En esas extensas regiones el cristianismo era perseguido, y muchos mártires derramaron su sangre, muchas diócesis desaparecieron completamente. Después de 700 años de lucha por la reconquista, España y Portugal pudieron librarse del dominio musulmán. Esa lucha comenzó a los pies de la Virgen de Covadonga y culminó con la conquista de Granada, cuando los reyes católicos, Fernando e Isabel, pudieron definitivamente expulsar a los moros de la península en el 1492. ¡La importancia de esta victoria es incalculable ya que en ese mismo año ocurre el descubrimiento de América y la fe se comienza a propagar en el nuevo continente!.

La Batalla de Lepanto: En tiempos de Santo Padre Pío V (1566 – 1572), los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los reyes católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente. El Papa pidió ayuda pero no le hicieron mucho caso hasta que el peligro se hizo muy real y la invasión era certera. El 17 de septiembre de 1569 pidió que se rezase el Santo Rosario. El 7 de octubre de 1571 se encontraron las dos flotas, la crisitana y la musulmana, en el Golfo de Corinto, cerca de la ciudad griega de Lepanto. La flota cristiana, compuesta de soldados de los Estados Papales, de Venecia, Génova y España y comandada por Don Juan de Austria entró en batalla contra un enemigo muy superior en número y buques de guerra. Se jugaba el destino de la Europa cristiana. Antes del ataque, las tropas cristianas rezaron el Santo Rosario con mucha devoción. La batalla de Lepanto duró hasta altas horas de la tarde pero, al final, los cristianos resultaron victoriosos.

Mientras la batalla transcurría, en Roma el Papa recitaba el Rosario en su capilla. En eso, el Papa salió de su capilla y, por aparente inspiración, anunció a todos los presentes y con gran calma que la Santísima Virgen le había concedido la victoria a los cristianos. Semanas mas tarde llegó el finalmente el mensaje de la victoria de parte de Don Juan de Austira, quién, desde un principio, atribuyó el triunfo de cristiano a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario. Agradecido con Nuestra Madre, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias y agregó a las Letanía de la Santísima Virgen el título de “Auxilio de los Cristianos”. Más adelante, el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta a la de Nuestra Señora del Rosario.

El sitio de Viena.


Los turcos seguían siendo poderosos en tierra y, en el siglo siguiente, invadieron a Europa desde el Este y, después de tomar enormes territorios, sitiaron a Viena, capital de Austria. Una vez mas, las tropas enemigas eran muy superiores. Si conquistaban la ciudad, el resto de Europa caería rendida . El emperador depositó su confianza y rogó protección a Nuestra Señora del Rosario. Hubo una gran batalla y gran derramamiento de sangre y ya, cuando todo parececía perdido, el alivio llegó el día de la fiesta del Santo Nombre de María, 12 de septiembre, de 1683, cuando el rey de Polonia, Jan Sobieski, llegó con al rescate al frente de un ejército cristiano, derrotando a finalmente a los turcos.

La batalla de Temevar.


Los turcos sufrieron otra gran derrota a manos del Príncipe Eugenio de Saboya, comandante de los ejércitos cristianos, en Temesvar (en la Rumania moderna), el 5 de agosto de 1716, en aquel entonces era la fiesta de Nuestra Señora de las Nieves. El Papa Clemente XI atribuyó esta victoria a la devoción manifestada a Nuestra Señora del Rosario. En acción de gracias, mandó que la fiesta del Santo Rosario fuera celebrada por la Iglesia universal.

Los Pontífices.


A lo largo de los siglos los Papas han fomentado la pía devoción del rezo del rosario y le han otorgado indulgencias.

Dijo Nuestro Señor: “Donde dos o tres estén reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mt 18:20). El rosario en familia es algo maravilloso. Es un modo práctico de fortalecer la unidad de la vida familiar. Es una oración al alcance de todos. Los Papas, especialmente los más recientes, han hecho gran énfasis sobre la importancia del rosario en familia.

El Papa dominico, San Pío V (1566 – 1572) dió el encargo a su congregación de propagar el santo rosario. Desde entonces los Papas han sido grandes devotos del rosario y de su propagación.

S.S León XIII escribió doce encíclicas referentes al rosario. Insistió en el rezo del rosario en familia, consagró el mes de octubre al rosario e insertó el título de “Reina del Santísimo Rosario” en la Letanía de la Virgen. Por todo esto mereció el título de “El Papa del Rosario”

Todos los Papas del siglo XX han sido hijos devotísimos del Santo Rosario.
Su Santidad Juan Pablo II insiste en el rezo del Santo Rosario en familia, en grupos, en privado. Pide que se invite a todos a rezar, a no temer el compartir tan hermosa devoción, que es una catequesis de la fe. Nos alerta a que el mundo está en crisis y nuestras fuerzas humanas no bastan. La victoria, dice el Papa, vendrá nuevamente de la mano de Virgen María. Es la victoria de Su Hijo Jesucristo, el Señor, Rey del Universo.

Recomendado por la Virgen en varias de sus apariciones más importantes.


La importancia del rosario como medio eficaz de los creyentes ha sido confirmado no solo por los pontífices, sino por Nuestra Madre misma, la Virgen María. Es la oración de los sencillos y de los grandes, está al alcance de todos, en todo tiempo y lugar. El rosario honra a Dios y a la Santísima Virgen de un modo especial. En Lourdes, la Virgen llevaba un rosario en la mano cuando se le apareció a Santa Bernardita. Y también llevaba un rosario cuando se les apareció a los tres pastorcitos de Fátima. Y fué en Fátima donde ella misma se reveló a los niños su título: “Nuestra Señora del Rosario”.

En Fátima la Virgen pidió el rezo del Rosario seis veces

Dios envió a su Madre a Fátima para decirnos que teníamos que rezar el rosario todos los días, no otras oraciones. Por lo tanto, debemos hacer lo que Ella nos pidió.

Un laico que conocí una vez y que no rezaba su rosario me dijo que leía el breviario todos los días. Eso está bien. Es lo que tienen que hacer los sacerdotes. Es la oración de la Iglesia. Así que en cierto modo es mejor que el rosario. Pero no es lo que la Virgen pidió. Ella pidió el rosario. Si una madre envía a su hijo a la tienda por una botella de leche, y él regresa en cambio con un helado, ¿se alegra? En cierto modo, el helado es mejor que la leche, pero no es lo que ella pidió.

En la santísima casa de Nazaret, ¿crees que la Virgen tuvo que pedir algo dos veces? Si queremos de alguna manera ser como Jesús, debemos hacer lo que su Madre pide. Si no lo hacemos, ¿podemos esperar que las cosas vayan bien? No podemos desobedecer impunemente a la Madre de Dios. Ella conoce mejor que nosotros los peligros de esta guerra espiritual. Ella ve más claramente que nosotros los peligros que nos acechan. Ella nos advierte: Debes rezar el rosario todos los días.

Si el mecánico le advierte que su coche necesita una reparación o que se averiará, seguramente usted prestará atención a esa advertencia. Si el indicador de gasolina le advierte que necesita más gasolina, ¿no hace nada al respecto? Y si la Virgen viene a Fátima y nos dice, no sólo una sino seis veces, que debemos rezar el rosario todos los días, ¿descartamos esa advertencia? Si lo hacemos, sólo nos culparemos a nosotros mismos cuando descubramos que nuestros hijos han perdido la fe.

Sé que Fátima es sólo una revelación privada, pero sin embargo la Iglesia la ha aprobado, y eso hace que sea imprudente que la ignoremos. Si la Iglesia nos informa que Nuestra Señora realmente vino a Fátima y nos dijo estas cosas, entonces debemos escuchar sus palabras.Así que creo que el abandono del rosario familiar es la razón principal por la que tantos católicos han perdido la fe. Me parece que la Iglesia del futuro va a consistir únicamente en aquellas familias que han sido fieles al rosario. Pero habrá un gran número de personas cuyas familias antes eran católicas.
En mi trabajo de visitar hogares, he visto esta conclusión confirmada una y otra vez. Los hogares pueden transformarse comenzando a recitar el rosario diario. 
Una razón, creo, por la que el rosario diario hace un hogar feliz, es esta. Por lo que algunos poseídos han dicho, y por lo que algunos santos han dicho, parece seguro que los demonios temen al rosario. Les pone los pelos de punta, por así decirlo. El agua bendita ciertamente los expulsa, pero vuelven de nuevo. El rosario diario los expulsa y los mantiene fuera. Y en una casa donde se reza el rosario todos los días, después de un tiempo los demonios se dan cuenta de que son impotentes ante la Virgen, y se van a otra parte.
Esta debe ser una de las razones por las que, como dicen, “la familia que reza junta se mantiene unida”. En esa casa, completamente libre de espíritus malignos, hay una atmósfera que no se encuentra en el exterior. En una ciudad infestada de demonios como Londres, donde vivo, tal hogar es un oasis de la gracia de Dios, y la gente encuentra allí un consuelo y una paz que disfrutan enormemente. Los seres humanos no estamos hechos para vivir en compañía de demonios, sino con Dios y con los ángeles y santos del cielo.
Así que, tal y como yo lo veo, en este esfuerzo que estamos haciendo para mantener la fe y transmitirla, la práctica del rosario es absolutamente indispensable. Cualquier otra cosa que haga una persona, aunque vaya a misa todos los días, debe rezar el rosario en su casa. Es la medicina que nuestra Madre nos ha dicho que tomemos, para mantener nuestra fe fuerte y saludable.

“Nuestra Gloriosa Fe y Cómo Perderla” escrito por el P. Hugh Thwaites, S.J.:

https://www.tldm.org/default.htm

https://www.ewtn.com/es/catolicismo/santos/historia-del-rosario-14896

https://www.dominicos.org/espiritualidad/rosario/historia/

El único objetivo de la revelación privada es salvar almas

Mensaje del Libro de la Verdad 🏹

13 de noviembre de 2014

Mi muy querida bienamada hija, Dios, a través de las revelaciones privadas, dio a Sus hijos una mejor comprensión de lo que está contenido en la Sagrada Escritura. Si Dios decide dar a Sus hijos Regalos extra, entonces esa es Su prerrogativa. Si no fuera por este tipo de Regalos como el Santo Rosario, entonces las almas se habrían perdido para Él.

Vosotros, Mis amados seguidores, debéis entender que el único objetivo de la revelación privada es salvar almas a través de la conversión. Las oraciones son siempre parte de la revelación privada y vosotros reconoceréis entonces que ellas vienen del Cielo.

Vosotros no tenéis que escucharme ahora porque todo lo que Dios quería que supierais está contenido en la mayoría de los Santos Evangelios. Tristemente, muy pocos de Mis seguidores han comprendido las lecciones contenidas en ellos. La Verdad está contenida en el Antiguo y en el Nuevo Testamento. Siempre ha sido el deseo de Dios intervenir en el mundo revelando la Verdad a almas elegidas, como un medio para crear una mejor comprensión de lo que se necesita para salvar vuestra alma. También es un medio por el cual Él advierte a Sus hijos cuando están siendo desviados por Sus enemigos.

El Libro de Mi Padre contiene la Verdad y jamás puede ser añadido o corregido. Tampoco puede ser modificado de ninguna manera. Es Mi Deber, ahora, explicar el contenido del Libro del Apocalipsis para ayudaros a comprender que cada profecía contenida dentro de él, sucederá, porque la Palabra ha sido establecida.

El contenido de este Libro, se hace difícil de leer, ya que predice la traición definitiva a Mí, Jesucristo, por aquellos que dicen gobernar Mi Iglesia. Dejad que la Verdad sea escuchada, porque está escrita y, lo que está escrito por Dios, es sacrosanto.

Vuestro Jesús

Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a013-nov-2014-el-unico-objetivo-de-la-revelacion-privada-es-salvar-almas/

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