Brillante Monse帽or Vigan贸: Gran Reset -El deber de resistir de un cat贸lico

General Vigan贸: Si no respondemos a nuestra vocaci贸n de 芦soldados de Cristo禄, si aceptamos la violencia y la opresi贸n tanto de los falsos pastores que infestan el redil del Se帽or como de los traidores que ocupan las instituciones p煤blicas, tambi茅n evitamos la oportunidad que nos brinda la Providencia de ser parte de la victoria de Cristo.

GUERRA SANTA: El reinado de Cristo vs. El gran reinicio

RESISTIR FUERTES

De Roma a Davos: el deber de resistir de un cat贸lico

Arzobispo Carlo Maria Vigan貌, Nuncio Apost贸lico

Greatest Reset : esta feliz expresi贸n est谩 tomada de lo que venimos escuchando repetido desde hace algunos a帽os por la 茅lite globalista, el Great Reset , que en la mente de sus partidarios deber铆a representar un gran reinicio, de hecho, basado en nuevos principios sociales y econ贸micos. De modo que no me detendr茅 en lo que es el Gran Restablecimiento , sino en lo que deber铆a ser el Mayor Restablecimiento , es decir, ese 芦nuevo comienzo禄 que solo Nuestro Se帽or Jesucristo, Rey y Se帽or de los individuos y las naciones, puede lograr.

En el Apocalipsis de San Juan Ap贸stol resuenan las palabras eternas y sagradas del Verbo Encarnado: 禄 Ecce nova facio omnia 芦, 禄 He aqu铆 que hago nuevas todas las cosas 禄 (Ap 21, 5). Entonces, cuando hablamos del Gran Restablecimiento, nos referimos a la manifestaci贸n de la omnipotencia de Dios, el despliegue de Su diestra, la derrota de Sus enemigos. Nosotros, por nuestra parte, respondemos a estas palabras con nuestro lema de San P铆o X: 芦Restaurar todas las cosas en Cristo 芦, tomado de la Carta de San Pablo a los Efesios: 禄 Reuniendo la ordenada plenitud de los tiempos en Cristo. todas las cosas: los que est谩n en los cielos y los que est谩n en la tierra 鈥(Ef 1, 10).

Pero si es nuestro deber recapitular todo en Cristo, para que 脡l haga todas las cosas nuevas, entonces es necesario que entendamos en toda su dram谩tica evidencia lo que est谩 sucediendo a nuestro alrededor, que reconozcamos la matriz intr铆nsecamente perversa de la ideolog铆a detr谩s del farsa pand茅mica, y sobre todo que nos demos cuenta de la imposibilidad de ceder a cualquier compromiso con los enemigos de Cristo, la Iglesia y el g茅nero humano. Recapitular todas las cosas en Cristo: en 脡l, que es Alfa y Omega, principio y fin, todo debe encontrar su origen, su desarrollo y su cumplimiento. Me viene a la mente una oraci贸n del Misal: 禄 Actiones nostras, qu忙sumus, Domine, aspirando pr忙veni et adjuvando prosequere, ut cuncta nostra operatio a te semper incipiat, et per te coepta finiatur芦. En la prosa l铆mpida del lat铆n encontramos la inspiraci贸n inicial, la ayuda en la ejecuci贸n, el comienzo y el final de cada una de nuestras acciones en Dios resumidas.

Si miramos la forma en que se llevaron a cabo el Gran Reinicio y la farsa pand茅mica, vemos que nada de lo que han logrado los globalistas est谩 inspirado en el bien; al contrario, vemos que lo que inspira su acci贸n criminal es el odio teol贸gico hacia Dios Creador y Salvador; lo que permite la propagaci贸n del fraude global son la mentira, el chantaje, el enga帽o y la corrupci贸n; para ellos todo comienza y tiene lugar en nombre de la muerte, la enfermedad, el terror. Es el caos infernal opuesto al cosmos divino, el desorden opuesto al orden, el bien contra el mal. La marca del Great Reset es la aversi贸n de Satan谩s hacia la obra maravillosa de la Creaci贸n y m谩s a煤n hacia el milagro de la Redenci贸n: quien es homicida desde el principio y quien es condenado para la eternidad por su rebeli贸n contra la Majestad de Dios, se desata para arrastrar a tantos almas como sea posible con 茅l al infierno, como un gesto de deshonra e insulto a ese Dios, que 芦tanto am贸 al mundo que dio al Hijo Unig茅nito, para que todo el que crea en 茅l no se pierda, sino que tenga la vida eterna禄.芦(Jn 13, 16). La envidia y el orgullo mueven la obra del diablo y sus sirvientes, para esparcir en la tierra esa tiran铆a infernal que es una p谩lida anticipaci贸n de los tormentos de la eternidad. La envidia de la gracia de que una criatura compuesta de alma y cuerpo pudiera haber movido a la Sant铆sima Trinidad a la compasi贸n, al punto que el Verbo Eterno se hizo hombre como nosotros, tom贸 nuestra carne mortal, para hacernos part铆cipes de su divinidad, como un las oraciones del ofertorio : 禄 ejus divinitatis esse consortes, qui humanitatis nostrae fieri dignatus est particeps 禄 El grito orgulloso y desafortunado de Lucifer responde al gesto de admirable humildad del Hijo de Dios.

El mayor reinicio es muy cierto y ontol贸gicamente necesario: las puertas del inframundo no prevalecer谩n. El cristiano no cree en dos divinidades opuestas, seg煤n la visi贸n maniquea de los seguidores del Nuevo Orden Mundial y la Francmasoner铆a. No hay ning煤n 芦dios禄 bueno – Satan谩s – que ilumine al hombre despu茅s de siglos de oscurantismo y superstici贸n, y no hay ning煤n 芦dios禄 malo – el Dios b铆blico – que siembra cruelmente la muerte y el dolor en la humanidad. Esta es la doctrina esot茅rica de las sectas que inspiran la ideolog铆a globalista, una doctrina her茅tica y blasfema que repugna a la raz贸n incluso antes que a la fe. El cristiano sabe que la omnipotencia de Dios vencer谩 a los malvados 禄 con el aliento de sus labios禄(Is 11: 4), y que el Se帽or permite la acci贸n del diablo para castigar a los malvados y poner a prueba los buenos. Por lo tanto, no tenemos por qu茅 temer el ep铆logo de esta batalla trascendental, porque Dios no miente ni puede enga帽arse a s铆 mismo.

Pero hasta el d铆a del triunfo de Nuestro Se帽or sobre Satan谩s, 隆cu谩ntas persecuciones, cu谩ntos dolores, cu谩ntas v铆ctimas caen en las filas de los buenos! 隆Y cu谩ntas l谩grimas derraman los padres sobre la suerte de sus hijos, los hijos para sus padres, los viejos que miran la muerte como una liberaci贸n, los j贸venes que afrontan con angustia el futuro l煤gubre y amenazador que les espera! Estamos en esta fase, que ya no es transitoria, pero que a煤n no ha llegado al ep铆logo que todos esperamos y creemos. Una fase en la que se establece el reinado del Anticristo con la cooperaci贸n de todas las instituciones del mundo: gobernantes, magistrados, fuerzas policiales, m茅dicos, periodistas, eclesi谩sticos. 芦Dixit insipiens in corde sua: Non est Deus. Corrupti sunt, et abominabiles facti sunt in studiis suis; non est qui faciat bonum, non est usque ad unum 芦(Sal 14, 1). Todos act煤an y se comportan no solo como si Dios no existiera, sino en guerra abierta contra Cristo y la Iglesia. Todos son corruptos y hacen cosas abominables, no hay quien haga el bien … Sin embargo, si con el salmista deploramos esta ruina que nos asedia, esta maldad opresiva que intenta impedirnos hacer el bien y quiere obligarnos a el mal – incluso someternos a nosotros mismos y a nuestros hijos al suero gen茅tico – sin embargo hay muchas almas que no se rinden al chantaje, que pelean la buena batalla, el 禄 bonum certamen芦(2Tim 4, 7) de la que el Ap贸stol habla precisamente en referencia a los tiempos de la gran apostas铆a:禄 Llegar谩 el d铆a, en efecto, cuando la sana doctrina ya no ser谩 soportada, sino, debido al ansia de escuchar algo , hombres se rodear谩n de maestros seg煤n sus deseos, neg谩ndose a escuchar la verdad para recurrir a los cuentos de hadas. Sin embargo, ve con atenci贸n, s茅 c贸mo aguantar el sufrimiento, completa tu obra de heraldo del evangelio, cumple tu ministerio 鈥( ibid ., 3). Maestros seg煤n sus deseos: cl茅rigos y prelados que predican herej铆as y usan su autoridad para inducir a los fieles a vacunarse; m茅dicos y expertos que niegan la verdadera ciencia por su notoriedad y sus logros; pol铆ticos y gobernantes que no persiguen el bonum communepero obedecen a los poderes supranacionales y financieros; magistrados y organismos encargados de hacer cumplir la ley subordinados al r茅gimen totalitario; periodistas que se prostituyen descaradamente falsificando la realidad, censurando la verdad, criminalizando a los disidentes.

Ciertamente no podemos decir que no se nos ha advertido: 鈥 Porque entonces habr谩 una gran tribulaci贸n, como nunca ha sucedido desde el principio del mundo hasta ahora, y nunca m谩s la habr谩. Y si esos d铆as no fueran acortados, ning煤n ser vivo se salvar铆a; pero a causa de los elegidos esos d铆as se acortar谩n. Por eso, si alguien les dice: He aqu铆, el Cristo est谩 aqu铆, o est谩 all铆, no lo crean. De hecho, surgir谩n falsos Cristos y falsos profetas que realizar谩n grandes portentos y milagros, para enga帽ar, si es posible, incluso a los elegidos. He aqu铆, os lo he predicho 鈥(Mt 24, 21-24). 隆Cu谩ntos falsos Cristos y falsos profetas a nuestro alrededor! Cu谩ntos portentos y milagros, gracias a los enga帽os de los grandes medios隆Y a la mentira que se ha convertido en norma! Y cu谩ntos elegidos enga帽ados, cu谩ntos cat贸licos que se han dejado seducir por un enga帽o colosal, despu茅s de d茅cadas de compromiso y sumisi贸n, todos encaminados indiscriminadamente a la persecuci贸n de esta 禄 gran tribulaci贸n 芦, al establecimiento del Nuevo Orden a trav茅s de el Gran Reinicio y con el pretexto de una falsa pandemia!

Pero los portentos de Satan谩s no perduran, como tampoco perdura la inmunidad de la vacuna con la que queremos diezmar la poblaci贸n mundial, sometiendo a los supervivientes a una dictadura infernal e inhumana. Y los elegidos pueden abrir los ojos, utilizar su propio razonamiento y las amonestaciones de la Sagrada Escritura para reconocer la obra del Enemigo, denunciarlo, descubrir sus planes, revelar sus c贸mplices. E incluso antes de eso, entender lo que est谩 pasando, enmarcarlo en clave sobrenatural y escatol贸gica, combatirlo con las armas m谩s efectivas.

Nuestro deber, en este momento hist贸rico, es luchar contra el 禄 bonum certamen 禄 para adquirir esos m茅ritos ante Dios, que puedan inducirle a acortar el tiempo de la tribulaci贸n: 禄 Y si esos d铆as no se acortaran, ning煤n ser vivo se salvar铆a ; pero a causa de los elegidos esos d铆as ser谩n acortados 鈥(Mt 24, 22). El resultado de la batalla, como dije, es muy seguro e inexorable; pero la duraci贸n de la persecuci贸n depende de nosotros, 鈥 debido a los elegidos芦. Depende de nuestro testimonio de Fe y de la valiente defensa de la Verdad, si es amenazada por un argentino que acusa a un cardenal de 芦negacionista禄 o que quiere impedir la celebraci贸n de la misa cat贸lica; ya sea en peligro por vir贸logos corruptos o por pol铆ticos esclavizados por la 茅lite globalista; ya sea silenciado por el periodista del r茅gimen o negado por el intelectual conservador.

Cada uno de nosotros hoy tiene el privilegio de poder tomar partido bajo las banderas de Cristo: 禄 Para los dem谩s, saca fuerzas en el Se帽or y en la fuerza de su poder禄.Ponte la armadura de Dios, para poder resistir las trampas del diablo. De hecho, nuestra batalla no es contra criaturas hechas de sangre y carne, sino contra los principados y potestades, contra los gobernantes de este mundo de tinieblas, contra los esp铆ritus malignos que viven en las regiones celestiales. Por tanto, tomen la armadura de Dios, para que puedan perseverar en el d铆a inicuo y permanecer en pie despu茅s de pasar todas las pruebas. Estad, pues, firmes, ce帽id vuestros caderas con la verdad, revestidos de la coraza de justicia, y teniendo como zapato el celo de difundir el evangelio de la paz. Sost茅n siempre en tu mano el escudo de la fe, con el cual podr谩s apagar todos los dardos ardientes del maligno; tomad tambi茅n el yelmo de la salvaci贸n y la espada del Esp铆ritu, es decir, la palabra de Dios.芦(Efesios 6: 10-20).

San Pablo utiliza una met谩fora militar que me parece perfectamente adecuada al momento presente. Nos exhorta a luchar, advirti茅ndonos que no se trata de un conflicto humano, sino de una batalla 禄 contra los principados y las potencias, contra los gobernantes de este mundo de tinieblas, contra los esp铆ritus malignos que viven en las regiones celestiales 禄 ( ibid. ., 12). Aqu铆 es donde realmente comienza el mayor reinicio. Comienza cuando cada uno de nosotros se da cuenta de que no somos un espectador silencioso ni un observador desarmado de la carnicer铆a que se est谩 produciendo, sino un precioso soldado de un ej茅rcito que debe su fuerza a Aquel que lo manda y a Aquel que lo gu铆a. : podemos ser pobres pecadores y estar llenos de defectos; pero si no respondemos a nuestra vocaci贸n de cristianos, de 芦soldados de Cristo禄 como nos hemos convertido con la unci贸n de la Confirmaci贸n; si aceptamos supinamente la violencia y la opresi贸n tanto de los falsos pastores que infestan el redil del Se帽or como de los traidores que ocupan las instituciones p煤blicas, tambi茅n evitamos la oportunidad que nos brinda la Providencia de ser parte de la victoria de Cristo. Una victoria que estar谩 ah铆 de todos modos y que ser谩 tan deslumbrante y milagroso como para derrotar definitivamente a Satan谩s y sus siervos; 隆Pero ten cuidado! – ser谩 una victoria en la que los desertores y los emboscados no tendr谩n parte, mientras que ser谩n condenados por los que combatieron y por el mismo Dios, que pronuncia una terrible sentencia sobre ellos: 芦Te vomitar茅 de mi boca 芦(Apocalipsis 3:16 ). Mientras que a los que participaron en la batalla, aline谩ndose orgullosamente junto a su Se帽or, 脡l les dice: 芦A quien gane, lo har茅 sentarse a mi lado en mi trono, as铆 como yo tambi茅n gan茅 y me sent茅 con mi Padre en su trono. 芦( ibid , 21).

Por lo tanto, trabajemos para acortar los d铆as de la Tribulaci贸n y asegurarnos de que el Gran Reinicio se realiza pronto, poniendo fin a la tiran铆a de esta secta de pose铆dos esclavizados al maligno. Hag谩moslo form谩ndonos como deportistas de la Fe en el ejercicio de las virtudes y en el crecimiento espiritual, manteni茅ndonos siempre en la Gracia de Dios. Hag谩moslo orando por nuestros hermanos, por nuestros Superiores eclesi谩sticos y civiles, por nuestros enemigos: que el Se帽or toque sus corazones e inducirlos al arrepentimiento, haci茅ndoles denunciar las presiones y chantajes a los que han sido sometidos y los nombres de los responsables. Hag谩moslo diciendo la verdad, sin respeto humano, sin ceder y sin dejarnos intimidar: hago un llamamiento sobre todo a quienes tienen cargos de responsabilidad y pueden sacar a la luz la red de enga帽os, delitos y conflictos de inter茅s que hizo esta posible trama planetaria escandalosa.

Si cada uno de nosotros se convierte en el tabern谩culo de la Sant铆sima Trinidad y el trono de Cristo Rey, las sociedades en las que viviremos, tanto los asuntos p煤blicos como la Iglesia, solo podr谩n inclinarse ante Nuestro Se帽or, porque lo haremos. sea levadura que hace la masa (Gal 5, 9), luz del mundo (Mt 5, 14) y sal de la tierra (Mt 5, 13). Sea este el comienzo del verdadero Gran Reinicio que invocamos a la divina Majestad, por intercesi贸n de nuestra Sant铆sima Madre, Mediadora de todas las Gracias y Auxilio de los cristianos. Y as铆 sea.

+ Carlo Maria Vigan貌, arzobispo

https://www.marcotosatti.com/2021/11/10/vigano-il-greatest-reset-da-roma-a-davos-dovere-cattolico-e-resistere/

Yo ahora os gu铆o valientemente a la batalla contra el Anticristo

Mensaje del Libro de la Verdad 馃徆

11 de junio de 2012

Muy pronto ahora, aquellas almas inflamadas por el Poder del Esp铆ritu Santo, debido a estos Mensajes, se reunir谩n como una sola en todas las naciones. 

Ellas se juntar谩n al un铆sono para proclamar Mi Palabra para que as铆 toda alma perdida pueda ser arrebatada de las garras de la bestia. 

Mi Iglesia Remanente se reunir谩 r谩pidamente y crecer谩 a trav茅s del mundo y la oraci贸n los fundir谩 como una sola Santa Iglesia. 

Enviar茅 ayuda a cada una de Mis dos Iglesias, Mis Dos Testigos en la Tierra. Luego ellas se levantar谩n y con valor proclamar谩n la Verdad en todos los rincones del mundo. 

Mi voz, retumbar谩 como un trueno y aquellos que verdaderamente me aman no fallar谩n en reconocerme. 

Las Gracias del Esp铆ritu Santo encender谩n las almas de Mis soldados y ellos marchar谩n hacia adelante y me ayudar谩n a salvar a la humanidad. 

Regoc铆jate Mi Ej茅rcito ya que est谩s bendecido por haber sido escogido para esta gloriosa tarea. 

A trav茅s de vuestro amor por M铆, vuestro Divino Salvador, vosotros ayudar茅is a salvar a vuestros pobres hermanos y hermanas de estar perdidos al maligno. 

Venir ahora Mis seguidores y permitidme dirigiros a trav茅s de la densa y espinosa jungla hacia la Luz de Mi Nuevo Reino en la Tierra.

Nunca tem谩is Mi Mano, ya que Yo ahora os gu铆o valientemente a la batalla contra el anticristo. 

Recordad que esta es una guerra que ser谩 ganada por Mi Iglesia Remanente en la Tierra. 

Tambi茅n recordad que el n煤mero de almas que pueden ser rescatadas, depender谩 de la fortaleza de vuestra Fe, de vuestra generosidad de esp铆ritu y de vuestra disposici贸n para sufrir en Mi Santo Nombre. 

Yo os amo.

Yo os bendigo. 

Os doy las Gracias que necesit谩is ahora para recoger vuestra armadura y caminar hacia la Vida Eterna. 

Vuestro Bienamado Jes煤s

Leer m谩s: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a11-jun-2012-recordad-que-esta-es-una-guerra-que-sera-ganada-por-mi-iglesia-remanente-en-la-tierra/

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