La Misa detiene la ira de Dios

Yo estoy firmemente persuadido de que sin la Santa Misa, el mundo a la hora presente estaría ya abismado y hubiera desaparecido bajo el inmenso peso de tantas iniquidades. El adorable Sacrificio del altar es la columna poderosa que lo sostiene.

Por San Leonardo de Porto-Mauricio

¬ŅQu√© ser√≠a del mundo si llegase a verse privado del sol? ¬°Ay! No habr√≠a en √©l m√°s que tinieblas, espanto, esterilidad, miseria horrible. Y ¬Ņqu√© ser√≠a de nosotros faltando del mundo la Misa? ¬°Ah! ¬°Desventurados de nosotros! Estar√≠amos privados de todos los bienes, oprimidos con el peso de todos los males; estar√≠amos expuestos a ser el blanco de todos los rayos de la ira de Dios. Adm√≠ranse algunos al ver el cambio que, en cierta manera, se ha verificado en la conducta de la providencia de Dios con respecto al gobierno de este mundo. Antiguamente se hac√≠a llamar:¬†El Dios de los ej√©rcitos.¬†

Hablaba a su pueblo en medio de nubes y armado de rayos, y de hecho lo castigaba con todo el rigor de su divina justicia. Por un solo adulterio hizo pasar a veinticinco mil personas de la tribu de Benjam√≠n. Por un ligero sentimiento de orgullo que domin√≥ al rey David, por contar su pueblo, Dios le envi√≥ una peste tan terrible, que en muy pocas horas perecieron setenta mil personas. Por haber mirado los betsamitas el Arca Santa con mucha curiosidad y poco respet√≥, Dios quit√≥ la vida a m√°s de cincuenta mil [1 Sam. 6, 19. Sobre este pasaje, v√©ase: “Sin duda los betsamitas miraron el Arca con curiosidad registrando su contenido y toc√°ndolo todo lo cual estaba prohibido hasta a los levitas‚ÄĚ (N√ļm. 4, 5 y 20)].¬†

Y ahora, he aqu√≠ que este mismo Dios sufre con paciencia, no s√≥lo la vanidad y las ligerezas de la inconstancia, sino tambi√©n los adulterios m√°s asquerosos, los esc√°ndalos m√°s repugnantes y las blasfemias m√°s horribles, que un gran n√ļmero de cristianos vomitan continuamente contra su santo nombre. ¬ŅC√≥mo, pues, se concibe esto? ¬ŅPor qu√© tal diversidad de conducta?¬†

¬ŅNuestras ingratitudes ser√°n hoy m√°s excusables que lo eran en otros tiempos? No, por cierto; antes al contrario, son mucho m√°s criminales en raz√≥n de los inmensos beneficios de que hemos sido colmados. La verdadera causa de esa clemencia admirable por parte de Dios es la Santa misa, en la que el Cordero sin mancha se ofrece sin cesar al Eterno Padre como v√≠ctima expiatoria de los pecados del mundo. He ah√≠ el sol que llena de regocijo a la Santa Iglesia, que disipa las nubes y deja el cielo sereno. He ah√≠ el arco iris que apacigua las tempestades de la justicia de Dios. Yo estoy firmemente persuadido de que sin la Santa Misa, el mundo a la hora presente estar√≠a ya abismado y hubiera desaparecido bajo el inmenso peso de tantas iniquidades. El adorable Sacrificio del altar es la columna poderosa que lo sostiene.

De lo dicho, pues, hasta aqu√≠, bien puedes deducir cuan necesario nos es este divino Sacrificio; mas no basta el que as√≠ sea, si¬†no nos aprovechamos de √©l en las ocasiones. Cuando asistimos, pues, a la Santa Misa, debemos imitar el ejemplo del c√©lebre Alfonso de Alburquerque. Vi√©ndose este famoso conquistador de las Indias orientales en inminente peligro de naufragar con todo su ej√©rcito, tom√≥ en sus brazos un ni√Īo que se hallaba en la nave, y elev√°ndolo hacia el cielo, dijo: “Si nosotros somos pecadores, al menos esta tierna criatura libre est√° ciertamente de pecado. ¬°Ah, Se√Īor! por amor de este inocente, perdonad a los culpables”. ¬ŅLo creer√≠as? Agrad√≥ tanto al Se√Īor la vista de aquel ni√Īo inocente, que, tranquilizado el mar, se troc√≥ en alegr√≠a el temor a una muerte inminente. Ahora bien; ¬Ņqu√© piensas que hace el Eterno Padre cuando el sacerdote, elevando la Sagrada Hostia entre el cielo y la tierra, le hace presente la inocencia de su divino Hijo? ¬°Ah! Ciertamente su compasi√≥n no puede resistir el espect√°culo de este Cordero sin mancha, y se siente como obligado a calmar las tempestades que nos agitan y socorrer todas nuestras necesidades. No lo dudemos; sin esta V√≠ctima adorable, sacrificada por nosotros primeramente sobre la cruz, y despu√©s todos los d√≠as sobre nuestros altares, ya estar√≠a decretada nuestra reprobaci√≥n y cada cual hubiera podido decir a su compa√Īero: ¬°Hasta la vista en el infierno! ¬°S√≠, s√≠, hasta volver a vernos en el infierno!…¬†

Pero, gracias al tesoro de la Santa Misa que poseemos, nuestra esperanza se reanima, y nos asegura de que el para√≠so ser√° nuestra herencia. Debemos, pues, besar nuestros altares con respeto, perfumarlos con incienso por gratitud, y sobre todo honrarlos con la m√°s perfecta modestia, puesto que de all√≠ recibimos todos los bienes. No cesemos de dar gracias al Eterno Padre por habernos colocado en la dichosa necesidad de ofrecerle a menudo esta V√≠ctima celestial, y todav√≠a m√°s por las utilidades inmensas que podemos reportar si somos fieles, no solamente en ofrecerla, sino en ofrecerla seg√ļn los fines para que se nos ha concedido tan precioso don.

San Leonardo de Porto-Mauricio (1676-1751)
EL TESORO ESCONDIDO DE LA SANTA MISA

La Misa es el punto principal de Mi Presencia ‚Äď Mi Verdadera Presencia en el mundo

Mensaje del Libro de la Verdad ūüŹĻ

10 de junio de 2014

La gente puede preguntar ¬Ņpor qu√© es importante que el Sacrificio de la Santa Misa sea conservada a toda costa?¬†La Misa es el punto principal de Mi Presencia ‚Äď Mi Verdadera Presencia en el mundo. Mi Presencia trae ambas cosas: Vida y Luz. Traer√° Vida al alma y la llenar√° con una Gracia √ļnica.¬†Esta traer√° consigo Luz ‚ÄstMi Luz¬†‚Äď la cual es m√°s poderosa que el sol. Un destello de Mi Luz es suficiente para iluminar una habitaci√≥n que est√© en tinieblas. Mientras¬†Mi Santa Eucarist√≠a sea mantenida en gran Gloria sobre los altares de Mis Iglesias, habr√° vida. Sin ella, habr√° tinieblas.¬†Cuando Yo no Estoy Presente, no hay Luz. Sin Mi Luz no hay nada m√°s que tinieblas en el alma. No hay paz. No hay amor. No hay esperanza. No hay Vida.

Cualesquiera que sean las nuevas reglas ser√°n forzadas sobre vosotros en el nombre de la evangelizaci√≥n y modernizaci√≥n, en Mi Nombre, sabed que si Mi Eucarist√≠a deja de ser venerada, tal y como deber√≠a y como debe ser, pod√©is estar seguros de que no tardar√° mucho antes de que desaparezca completamente.¬†En el d√≠a en que esto ocurra, habr√° una oscuridad, que descender√° sobre la Tierra. Vosotros no la ver√©is, pero la sentir√©is en los fr√≠os corazones de los hombres, porque para entonces, la humanidad habr√° cambiado.¬†Una vez que Mi Presencia disminuya, las puertas del Infierno se abrir√°n y el anticristo tomar√° Mi Lugar en Mi Iglesia.¬†Ser√° √©l, que no es de M√≠, el que se sentar√° en el Trono que es M√≠o por derecho. Y ser√° delante de √©l que Mi Iglesia yacer√° postrada a sus pies. Esa ser√° la mayor traici√≥n hacia M√≠, vuestro Jes√ļs, desde que Judas me entreg√≥ a Mis enemigos para ser crucificado.

Es Mi Iglesia, la que ser√° perseguida primero y aquellos que son d√©biles en su fe, rendir√°n homenaje a la bestia.¬†Ser√°n aquellos hombres que afirmar√°n representar a Mi Iglesia ‚Äď quienes Me crucificar√°n, una vez m√°s.¬†Cuando el impostor declare que √©l soy Yo, las horas empezar√°n a contar y entonces con un sonido ensordecedor de los cielos parti√©ndose y el repique del trueno, Mi Regreso se dar√° a conocer. El mundo entonces entender√° finalmente, la Verdad de Mi Promesa de Volver para reclamar Mi Reino, y de traer la unidad a Mi Iglesia, Mi Verdadera Iglesia ‚Äď aquellos que me fueron fieles, a trav√©s de todas las pruebas y las tribulaciones.

Nada puede prevalecer contra Mi Iglesia, porque bajo Mi Liderazgo y dirección permanecerá impenetrable contra la bestia y contra todos aquellos traidores que me hayan traicionado para su propio beneficio.

Escuchad ahora Mi Promesa. Todo lo que os dije que ocurrir√≠a, ocurrir√°.¬†Todo lo que os promet√≠, ser√° cumplido. Todo lo que es M√≠o, es vuestro.¬†Todos vosotros me pertenec√©is a M√≠. Aferraos a M√≠ para una preciada vida, porque sin Mi Protecci√≥n, vosotros caer√©is en el error, y eso romper√≠a Mi Coraz√≥n.¬†Nunca me abandon√©is por ese que os odia. Yo nunca os abandonar√©, porque Yo os amo much√≠simo. Yo atraigo a vosotros hacia M√≠, y todav√≠a os retir√°is. ¬ŅPor qu√©? ¬ŅDe qu√© ten√©is miedo? ¬ŅNo sab√©is que sois M√≠os y que este es un derecho de nacimiento natural?¬†Apoyaos en M√≠, Mis bienamados seguidores, porque pronto os sentir√©is perdidos y no sabr√©is hacia d√≥nde volveros.¬†Y Yo estar√© esperando, para traeros Mi Amor y ofreceros consuelo.

Venid. No me teng√°is miedo. Yo solo vengo con amor a traeros Mi Paz.

Mi Luz os trae visibilidad.

Mi Amor os trae esperanza.

Mi Corazón os trae consuelo.

Mis Manos os sanan.

Mis Ojos os ven.

Mis Heridas os atraen.

Mi Cuerpo os alimenta.

Mi dolor es vuestro.

Vuestro dolor es Mío.

Mi Misericordia os salvar√°.

Mi Palabra es vuestro camino hacia Mi Reino.

Vuestro Jes√ļs

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