España a los pies del enemigo

Nuestra querida Patria España, postrada a los pies del enemigo, está infestada de toda esa miseria: liberalismo, marxismo, comunismo, modernismo y por supuesto la masonería que campa por sus fueros, en todas las instituciones.

Por Lepanto

“El que no está conmigo está contra mí, y el que conmigo no recoge, desparrama” Mateo 12:30

El liberalismo, el marxismo, el comunismo, el modernismo… la masonería, están, y siguen, condenados por la Santa Iglesia Católica. Fueron condenados en tiempos en que la Santa Iglesia Católica y Sus Santidades eran conscientes de que estaban en el mundo, pero no eran del mundo. Que hoy casi ni se mencione estas fuentes de pecado y condenación en la homilías y que personajes de la jerarquía eclesiástica “sean dialogantes y tolerantes”, no quiere decir que todos esos “…ismos” y la masonería no estén condenadas.

Este breve artículo pretende ser un recordatorio, algunos lo saben y otros muchos no. Nuestra querida patria España, postrada a los pies del enemigo, está infestada de toda esa miseria: liberalismo, marxismo, comunismo, modernismo y por supuesto la masonería que campa por sus fueros, en todas las instituciones y todas son todas. Unos convencidos y otros por interés personal se han vendido por 30 monedas.

La Santa Iglesia Católica, la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo, es el único bastión para hacer frente a todo ese detritus que hoy abandera el globalismo. Detrás de todo lo que causa enfrentamiento, división, confusión está siempre el padre de la mentira y por eso esa saña contra lo católico tradicional y contra España y su historia.

Es terribe lo sucedido a nuestros compatriotas con las últimas riadas. Roguemos por el eterno descanso de los muertos. Pidamos que la Conferencia Episcopal Española organice Misas de Difuntos, de rogativas y que se organicen procesiones como se hacía antes…. ó es mucho pedir? En España hay buenos y santos sacerdotes, algún Obispo bueno… el resto están a otra cosa.

Si es terrible lo sucedido a nuestros compatriotas con las últimas riadas, también lo es lo que les sucede a los cientos de compatriotas que diariamente son asesinados por medio del aborto, de la eutanasia y el suicidio de nuestros jóvenes. Las banderas no están a media asta por ellos (ni tampoco en Semana Santa por Nuestro Señor, faltaría más, somos un “país” moderno), ni se celebran Santas Misas por ellos, todo lo contrario, rezar delante de las fábricas de muerte es perseguido.

En este artículo (AQUÍ el artículo de Lepanto de 24.08.2024 sobre San Antonio María Claret) les hablamos de los tres grandes males que amenazaban a España y que Nuestro Señor le anunció a San Antonio María Claret en 1861: el protestantismo ó descatolización, la república y el comunismo, así como los respectivos remedios, el Trisagio, El Santísimo Sacramento y el Santo Rosario. Esos tres males están en España hoy más presentes que nunca, practiquemos los remedios y pongamos nuestra confianza en Él, no en los hombres

Entre otras cosas, aquí tienen esta preciosa, necesaria y actual oración, el Triduo de Carnaval (AQUÍ en PDF), Actos de desagravios a Jesucristo por los pecados públicos y privados del Misal de Molina SJ de 1946.

Manténganse unidos y firmes en la fe verdadera.

Ave María Purísima

Nota de Ejército Remanente:

La traición de estos canallas mandileros con Sánchez a la cabeza es un hecho. Están todos en el ajo representando un teatrillo para que los españoles nos traguemos otra vez el frente popular 2.0 que será seguramente el que haga la transición hacia las repúblicas bananeras. Estamos como en el 2 de mayo de 1808 con el ejército, el gobierno, los políticos y la iglesia vendida a los «amigos de lo ajeno», y tendrá que ser el pueblo y solo el pueblo el que defienda su integridad.

Nos esperan tiempos muy duros, pero también esperanzadores, pues es en la adversidad cuando aparece la épica de un pueblo, y esto, los españoles ya lo hicimos antes, no nos pilla de nuevas. Hay que hacer notar como nuestros «socios» de la Unión Europea se ponen de perfil, como todos los medios internacionales en manos de quien todos sabemos se lanzan como buitres a despedazar un país herido.

Amigos, los años de paz han acabado, vayan haciéndose cargo de ello y más vale morir con honor o terminar en la cárcel que dejar a nuestros hijos el estercolero satánico que nos tienen preparado como herencia.

Un saludo a toda la gente de buen corazón sea cual sea su posición política.

¡Viva Cristo Rey!

Sagrado Corazón de Jesús en Vos confiamos.

Adelante España / Ejército Remanente

Oración por España

Señor Jesús, en esta hora de profunda confusión y de gran preocupación por nuestra nación, queremos darte gracias por la predilección que nos has mostrado desde que nos llamaste a la fe en los comienzos de la predicación cristiana. Tu Apóstol Santiago trajo hasta nosotros la luz de la verdad y el fuego de tu amor. Desde entonces, tu luz y tu fuego han acompañado nuestra andadura por los intrincados caminos de la Historia.

Ha sido enorme la misión que has confiado a España durante estos dos mil años:

Ser testigo de la fe hasta el martirio en los tiempos de la persecución romana. Defender la fe durante 800 años de dominación musulmana, con el testimonio también de numerosos de mártires. Hacer llegar esa luz de la fe a un continente entero que no te conocía y que hoy en su mayoría te reza en español, en la aventura misionera más grande de todos los tiempos. Hacerla brillar hasta el Oriente lejano, en Filipinas o en China, desde el siglo XVI.Purificarla, reformarla y elevarla a las cumbres de la vida mística con santos tan grandes como Santo Domingo de Guzmán, Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz, San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier o San Francisco de Borja. Defenderla de las desviaciones heréticas, siendo luz de tu Iglesia en el Concilio de Trento y disponiendo todos los recursos para recuperar la unidad de la fe en los países alcanzados por la herejía. Defender de nuevo la fe cuando se nos quiso imponer una concepción de la vida sin Dios, emanada de una terrible revolución que expulsó sangrientamente a Dios de Francia y que quiso privarnos de nuestra soberanía para asimilarnos a su modo de vida sin Dios. Volver a testimoniar y a defender la fe ante la agresión que sufrió España en la persecución más intensa que ha padecido tu Iglesia en toda su historia, durante la revolución marxista en los años treinta del siglo XX. Nuestros miles de mártires nos recuerdan esa epopeya de amor y de sacrificio, y su sangre intercede por nosotros.

Queremos darte gracias por esta historia de bendición y de predilección y por habernos permitido servir a tu Reino.

Pero también queremos pedirte perdón porque:

  • no todas las páginas de nuestra historia han sido luminosas,
  • no siempre hemos sido fieles a tu predilección,
  • nos hemos olvidado de ti, no te hemos adorado y hemos vivido como si no existieras, y hemos sido lentos para corresponderte,
  • hemos buscado nuestro propio interés,
  • hemos adorado los ídolos del placer, del tener y del poder, que nos ofrece este mundo, 
  • no hemos sabido amarnos en nuestras familias, hoy muchas de ellas sufren profundas divisiones y hemos llamado familia a lo que  no era,
  • no hemos sabido respetar ni acoger el don de la vida, la sangre del casi un millón de hijos de Dios inocentes a los que les hemos negado el derecho de nacer está reclamando justicia ante el tribunal de Dios,
  • el sufrimiento de los pobres y de tantas miles de familias que viven en el umbral de la pobreza o llegan con dificultad a fin de mes está clamado al Cielo,
  • lo mismo que la corrupción moral que se extiende en toda la sociedad empezando por los que deberían ser ejemplo por la función de servidores públicos que desempeñan;
  • lo que Tú aborreces lo hemos considerado no grave, no hemos respetado y hecho respetar tus mandamientos.

¡Te pedimos perdón!

¡Alcánzanos, Señor, la gracia de la conversión, de cambiar la dirección de nuestros pasos, desandar el camino recorrido y de volver a Ti!

Señor Jesús, en esta hora difícil para nuestra  nación, de corrupción moral, de convulsión política, de incertidumbre y de preocupación, volvemos nuestra mirada hacia Ti.

Tú eres nuestra única esperanza.

Confiamos en Ti.

Tú estás con nosotros.

En tus sacramentos y en la oración nos concedes la fuerza y la paz que necesitamos de Ti.

Danos valentía para ser tus testigos, paciencia y fortaleza en los sufrimientos que tengamos que afrontar, y un amor hasta el sacrificio por todos, también por aquellos que se consideren nuestros enemigos sin que nosotros los tengamos como tales.

Creemos que así, venciendo el mal con el bien, el odio con el amor, la venganza con el perdón, vendrá a nosotros el esperado Reino de tu Corazón, cumplimiento de esa Gran Promesa que, a principios del siglo XVIII, nos hiciste en Valladolid por medio de tu siervo fiel el beato Bernardo de Hoyos: Reinaré en España con especial predilección.

Sagrado Corazón de Jesús, en Ti confío.

Sagrado Corazón de Jesús, concédenos ver el cumplimiento de tu Gran Promesa.

Madre Inmaculada, Patrona de España, ruega por nosotros.

Santiago Apóstol, protege a tu nación.

Santos y mártires de España, rogad por vuestra nación.

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