Carlo Bellieni, neonatólogo y bioeticista: «El dolor del recién nacido está reconocido desde 1987»

Aunque la infecta Ministra de Sanidad socialista niega el dolor del embrión. La ciencia habla.

Los ataques contra la vida humana en España avanzan a un ritmo alarmante ante la indiferencia de las instituciones. Desde la llegada de Pedro Sánchez al Palacio de la Moncloa, las estadísticas de abortos registran máximos históricos y las leyes de eutanasia han recibido el visto bueno del poder legislativo. Es en esta coyuntura donde hay que señalar que Sánchez es apoyado por el actual Vaticano como vimos. Este marco político desprotege de forma sistemática a los miembros más débiles de la sociedad. La cultura de la Muerte avanza. Y la ministra de Sanidad, Mónica García, repite de forma insistente que el feto representa un simple conjunto de células incapaz de experimentar sufrimiento. Sin embargo, la evidencia científica desmonta por completo el discurso ideológico del Ejecutivo.

Acorralan a la Ministra de Sanidad: «¿El feto siente dolor en el aborto?»

Le hace repetir la pregunta 3 veces…

En el vídeo un usuario responde a la pregunta con datos científicos y también argumenta por qué motivo la capacidad de sentir dolor o no, no es un criterio que deba determinar proteger la vida humana.

No sabía que se podía morir quemado dentro del útero materno o despedazado sin sufrir.

La Ministra García miente y es una de las razones por las que el debate sobre el aborto siempre está vigente. Mientras lo encaren como una elección sin consecuencias, estarán ocultando una realidad dolorosa para las mujeres, sus hijos, y al fin, para toda la sociedad.

La evidencia científica frente al falso mito de la insensibilidad fetal

La medicina moderna ofrece certezas que la propaganda gubernamental prefiere ignorar. El reputado bioeticista y neonatólogo italiano Carlo Valerio Bellieni recuerda en un reportaje de la periodista María Fernández en El Debate que la comunidad científica negaba el sufrimiento de los recién nacidos hasta finales del siglo pasado. Un trabajo de investigación publicado en 1987 en la prestigiosa revista New England Journal of Medicine cambió el rumbo de la ciencia médica y arrastró «este falso mito».

Aquel trabajo científico, titulado El dolor y sus efectos en el recién nacido humano y en el feto, demostró de forma irrefutable que el bebé padecía dolor físico dentro del vientre materno. La publicación conmocionó a los especialistas del sector. Desde la aparición de aquel informe, el ámbito sanitario «ha casi totalmente reconocido el dolor del feto». El doctor Bellieni defiende que la veracidad de estos datos científicos resulta incuestionable en la actualidad, afirmando con rotundidad que «negarlo hoy, con las evidencias que tenemos, es imposible».

El desarrollo neurológico de las vías del dolor en el feto

El desprecio del Ministerio de Sanidad hacia la biología molecular no altera el funcionamiento del cuerpo humano. Los fetos carecen de voz para pronunciar un «me duele», pero su sistema nervioso procesa los estímulos nocivos con la misma intensidad que un niño pequeño. El doctor Bellieni detalla que el proceso de percepción del dolor arranca en el feto o en el bebé prematuro «cuando se inician las conexiones entre el tálamo y la corteza cerebral, aunque sean inmaduras, alrededor de la mitad del embarazo».

Estas interconexiones celulares cumplen una función biológica determinante en el desarrollo del individuo. El experto italiano aclara que dichas uniones neuronales «completan la vía que transmite el estímulo doloroso desde el punto de contacto hasta la consciencia». La neurología descarta que exista actividad sensorial compleja sin este soporte estructural previo, por lo que el facultativo considera que resulta difícil imaginar «que se pueda sentir dolor sin estas conexiones».

La verdad embriológica sobre el origen de la vida humana

La ciencia determina que la existencia de un nuevo individuo comienza de forma inequívoca en el instante de la fecundación. En ese momento biológico exacto, surge una realidad orgánica única e independiente de los progenitores. Bellieni recuerda este principio básico de la medicina al señalar que «es el momento en que se forma un ser vivo con un ADN humano diferente al de sus padres». Cualquier manual de referencia académica corrobora este dato sin ambigüedades: «Si leemos cualquier libro de texto de embriología, esto se explicará claramente. Poner fin a una vida sin causar sufrimiento sigue siendo poner fin a una vida», espeta el neonatólogo con firmeza.

La paradoja médica de las prácticas abortivas actuales pone de manifiesto la contradicción moral que asumen las legislaciones occidentales. Algunos países aplican anestesia directa sobre el feto durante la segunda mitad de la gestación para realizar una interrupción del embarazo. El uso de analgésicos confirma que los cirujanos conocen la sensibilidad del feto, una realidad ante la cual el bioeticista asevera que «hay algo que suena mal al oído».

El mismo saludo dentro que fuera.

La reforma de la ley del aborto en España y el sesgo ideológico

La aprobación de la última reforma de la ley del aborto en España desplaza la protección de la vida humana hacia un plano secundario. Las directrices ideológicas del Gabinete de Pedro Sánchez priorizan los dogmas partidistas sobre los consensos científicos en torno al dolor fetal. La opinión pública permanece fuertemente polarizada debido al sesgo de las campañas gubernamentales, una división que el doctor Bellieni lamenta al constatar que «Cada uno se divide según sus propias creencias. Sin embargo, ciencia propicia un debate sereno».

El análisis del aborto exige una aproximación integral que reconozca tanto el desamparo de la madre como los derechos del no nacido. Ignorar cualquiera de estas dos realidades supone dar la espalda a la verdad médica. Los estudios clínicos ratifican que el feto desarrolla sus capacidades sensoriales mucho antes del parto: capta vibraciones sonoras, percibe sabores y distingue olores que retendrá en su memoria tras el nacimiento.

El respeto integral debido a la madre y al hijo

La praxis médica debe proteger a ambos pacientes por igual durante el periodo de gestación. El especialista italiano insiste en que tanto la mujer como el feto «deben ser respetados, y la medicina lo hace». La dignidad intrínseca de cada ser humano no depende de su estado de maduración neurológica ni de su capacidad para experimentar estímulos dolorosos en un momento dado. De este modo, la incapacidad de sentir dolor «no hace que el feto sea menos humano, del mismo modo que ningún sufrimiento hace que una mujer o un hombre sean menos humanos».

El debate político actual sufre las consecuencias de lo que el experto denomina el «mito ‘de los hinchas’». Las posturas ideológicas extremas abordan la bioética como un ejercicio de disciplina partidista, donde la militancia cultural anula el criterio científico. El doctor Carlo Valerio Bellieni denuncia los prejuicios que distorsionan la comprensión del sufrimiento fetal, advirtiendo de que «muchas ideas erróneas sobre el dolor fetal, pero el primer paso es dialogar y escuchar con la mente abierta». Si la sociedad renuncia a la objetividad, el sectarismo ganará la partida, puesto que «incluso las pruebas más sólidas serán negadas o ignoradas por quienes simplemente no quieren escucharlas».

Adelante España

Esos niños están sufriendo. Soportan un dolor agonizante durante su asesinato

Mensaje de Jesús 🏹

16 de diciembre de 2010.

Escribe esto, hija Mía. Dar muerte a víctimas inocentes es uno de los más graves pecados que el hombre puede infligir a su hermano. Es el más grave pecado de la carne y me causa un profundo dolor. La falta de respeto que tiene el hombre de hoy por la vida humana se está haciendo cada vez más evidente en el mundo.

La vida es un precioso don de Dios. Ningún hombre tiene el derecho de quitar la vida a otro. Ningún hombre tiene el derecho de quitar la vida a un niño que aún no ha tomado su primer aliento en el momento de nacer. Este crimen es atroz e imperdonable. Todas las almas provienen de Mi Padre Eterno y son creadas en el momento de la concepción. Los niños pequeños, almas inocentes, están siendo asesinados por las mismas personas que los deberían criar – sus propias madres, que son responsables de que se les niegue el derecho a nacer.

¿Por qué Mis hijos retroceden y no hacen nada? En el nombre de la libertad estos angelitos del Reino de Mi Padre están siendo eliminados de esta Tierra antes de que el tiempo asignado a ellos, como hijos de Dios, haya tenido lugar. ¿Es que estas mujeres no entienden que las vidas a las que dan tan poco valor son de Dios? Esos niños están sufriendo. Soportan un dolor agonizante durante su asesinato. Y es justificado por los gobiernos, la profesión médica y las familias de estas mujeres. ¿No sentís remordimiento en vuestras almas?

¿No os dáis cuenta de que vuestro atroz acto no es diferente a aquel en que el hombre asesina al hombre?

De hecho, es aún un mayor pecado, pues esos niños están indefensos. Estas mujeres deben pedir misericordia si son culpables. O pedirme orientación si están considerando un aborto. De cualquier modo, serán juzgadas por su pecado. Los pecados de la carne son los más ofensivos a los ojos de Mi Padre. No hay ninguna justificación para asesinar a un semejante que sea aceptable por Mí o Mi Padre Eterno.

Despertad ahora, hijos Míos, y entended que quitar la vida llevará a los perpetradores al fuego eterno del Infierno. No habrá retorno de este abismo lleno de demonios. Esos mismos demonios que a través del trabajo del engañador – Satanás – convence al asesino ¡de que lo que está haciendo es correcto! Él convencerá astutamente a las madres, por ejemplo, de que ellas están tomando la “decisión correcta”. Usando todo truco asociado con el razonamiento humano, él hará a la persona justificar el acto aunque esté mal. Él usará la mentira de que el asesino tiene sus propios derechos. Que debe mirar por sus propios intereses primero. En nombre de los derechos humanos, la mentira es manifestada para que los derechos de una madre y su libertad de vivir la vida como ella escoja haya de ser admirada. La mentira entonces la convence de que está bien y es correcto asesinar a su hijo.

Por favor, comprended que la intensidad del genocidio en el mundo ha sido predicha. Es una de las muchas señales de las que se habla en relación a los Tiempos Finales.

Deteneos ahora. Escuchad. El asesinato es una ofensa muy seria. Cometedlo y no seréis salvados. No hay vuelta atrás. Arrepentíos aquellos de vosotros que hayáis cometido este terrible pecado. Pedid perdón ahora. Yo, a través de Mi Misericordia, escucharé vuestra oración. Podéis ser salvados y lo seréis, si realmente estáis arrepentidos de vuestro grave pecado. Yo escucharé. Yo perdonaré. Pero el tiempo no está de vuestro lado.

Creyentes, recen mucho por estos hijos Míos que vagan perdidos, que han sido engañados por el engañador y por sus secuaces en posiciones de poder. Ellos necesitan vuestras oraciones ahora. Debéis defender el derecho a la vida humana que no puede ser alterada por manos humanas bajo ninguna circunstancia.

Rezadme todos los días. Ofrecedme cualquier sufrimiento que podáis tener por las víctimas inocentes.

Vuestro amado Salvador,

Jesucristo

Leer más: https://www.elgranaviso-mensajes.com/products/a16-dic-2010/

Descubre más desde Ejército Remanente🏹 Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo