Nadie como Elvis Presley ha entendido mejor lo que es pedir la ayuda del Señor en su mítica canción Take My Hand, Precious Lord. El Evangelio del pasado domingo 9 (Mateo 14, 22-33) nos presenta a los discípulos en medio de la noche, sacudidos por el viento y las olas, obedeciendo el mandato del Señor de pasar a la otraSigue leyendo «San Pedro y Elvis Presley»
