Ovejas, no borregos

Cuenta Menéndez Pelayo en sus Heterodoxos, que la primera célula protestante, o sea herética, en España, se descubrió en tiempos de Felipe II en Valladolid porque estando en una Misa, durante la homilía, el cura dijo algo ante lo cual una anciana saltó y allí mismo le espetó al oficiante un sonoro «Eso no es verdad» que causóSigue leyendo «Ovejas, no borregos»

Salir de la versión móvil