Santo Evangelio y Lecturas del Día

Evangelio y Lecturas del Viernes de la IV Semana de Cuaresma

Hoy, viernes, 20 de marzo de 2025

Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y de el ciento por uno

Primera lectura

Lectura del libro de la Sabiduría (2,1a.12-22):

SE decían los impíos, razonando equivocadamente:
«Acechemos al justo, que nos resulta fastidioso:
se opone a nuestro modo de actuar,
nos reprocha las faltas contra la ley
y nos reprende contra la educación recibida;
presume de conocer a Dios
y se llama a sí mismo hijo de Dios.
Es un reproche contra nuestros criterios,
su sola presencia nos resulta insoportable.
Lleva una vida distinta de todos los demás
y va por caminos diferentes.
Nos considera moneda falsa
y nos esquiva como a impuros.
Proclama dichoso el destino de los justos,
y presume de tener por padre a Dios.
Veamos si es verdad Jo que dice,
comprobando cómo es su muerte.
Si el justo es hijo de Dios, él lo auxiliará
y lo librará de las manos de sus enemigos.
Lo someteremos a ultrajes y torturas,
para conocer su temple y comprobar su resistencia.
Lo condenaremos a muerte ignominiosa,
pues, según dice, Dios lo salvará».
Así discurren, pero se equivocan,
pues los ciega su maldad.
Desconocen los misterios de Dios,
no esperan el premio de la santidad,
ni creen en la recompensa de una vida intachable.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 33,17-18.19-20,21.23

R/. El Señor está cerca de los atribulados

V/. El Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria.
Cuando uno grita, el Señor lo escucha
y lo libra de sus angustias. R/.

V/. El Señor está cerca de los atribulados,
salva a los abatidos.
Aunque el justo sufra muchos males,
de todos lo libra el Señor. R/.

V/. Él cuida de todos sus huesos,
y ni uno solo se quebrará.
El Señor redime a sus siervos,
no será castigado quien se acoge a él. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Juan (7,1-2.10.25-30):

EN aquel tiempo, recorría Jesús Galilea, pues no quería andar por Judea porque los judíos trataban de matarlo. Se acercaba la fiesta judía de las Tiendas.
Una vez que sus hermanos se hubieron marchado a la fiesta, entonces subió él también, no abiertamente, sino a escondidas.
Entonces algunos que eran de Jerusalén dijeron:
«¿No es este el que intentan matar? Pues mirad cómo habla abiertamente, y no le dicen nada. ¿Será que los jefes se han convencido de que este es el Mesías? Pero este sabemos de dónde viene, mientras que el Mesías, cuando llegue, nadie sabrá de dónde viene».
Entonces Jesús, mientras enseñaba en el templo, gritó:
«A mí me conocéis, y conocéis de dónde vengo. Sin embargo, yo no vengo por mi cuenta, sino que el Verdadero es el que me envía; a ese vosotros no lo conocéis; yo lo conozco, porque procedo de él y él me ha enviado».
Entonces intentaban agarrarlo; pero nadie le pudo echar mano, porque todavía no había llegado su hora.

Palabra del Señor

COMENTARIO POR BENEDICTO XVI

Jesús se dirige a Dios llamándolo «Padre». Este término expresa la conciencia y la certeza de Jesús de ser «el Hijo», en íntima y constante comunión con él, y este es el punto central y la fuente de toda oración de Jesús. Lo vemos claramente en la última parte del Himno, que ilumina todo el texto. Jesús dice: «Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre; ni quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar» (Lc 10, 22). Jesús, por tanto, afirma que sólo «el Hijo» conoce verdaderamente al Padre. Todo conocimiento entre las personas -como experimentamos todos en nuestras relaciones humanas- comporta una comunión, un vínculo interior, a nivel más o menos profundo, entre quien conoce y quien es conocido: no se puede conocer sin una comunión del ser. En el Himno de júbilo, como en toda su oración, Jesús muestra que el verdadero conocimiento de Dios presupone la comunión con él: sólo estando en comunión con el otro comienzo a conocerlo; y lo mismo sucede con Dios: sólo puedo conocerlo si tengo un contacto verdadero, si estoy en comunión con él. Por lo tanto, el verdadero conocimiento está reservado al Hijo, al Unigénito que desde siempre está en el seno del Padre (cf. Jn 1, 18), en perfecta unidad con él. Sólo el Hijo conoce verdaderamente a Dios, al estar en íntima comunión del ser; sólo el Hijo puede revelar verdaderamente quién es Dios. 

(Benedicto XVI, Audiencia General, Miércoles 7 de diciembre de 2011)

🏹 Cruzada de Oración 58

Para la cruzada de conversión

Oh querido Jesús, me dirijo a Ti para pedirte que acojas a todos los hijos de Dios y los cubras con Tu Preciosa Sangre.

Haz que cada gota de Tu Sangre cubra a cada alma para protegerla del maligno.

Abre los corazones de todas las almas, especialmente los de las más endurecidas y de aquellas que, te conocen, pero están manchadas con el pecado del orgullo, para que se postren y supliquen que la Luz de Tu Amor inunde sus almas.

Abre sus ojos para que vean la Verdad, para que la aurora de Tu Divina Misericordia descienda sobre ellos, de tal modo que se cubran con los Rayos de Tu Misericordia.

Convierte todas las almas mediante las Gracias que ahora te pido, querido Jesús, (nombrar aquí las intenciones personales…). Te suplico Misericordia y te ofrezco este regalo de ayunar un día de cada semana, (durante este mes de ___) como propiciación de todos los pecados.

Amén.

⚔️ https://cruzada-oracion.web.app

Los dos ladrones en la cruz

Mensaje del Libro de la Verdad

10 de noviembre 2011

Cuando estaba muriendo en la cruz, dos ladrones estaban cerca, también, siendo crucificados al mismo tiempo.

Uno Me pidió que le perdonara sus pecados y fué salvado, el otro no lo hizo, en cambio, puso oídos sordos. Su terquedad y rechazo a pedir Mi Misericordia, significó que él no pudiera ser salvado.

Lo mismo sucederá durante el GRAN AVISO. Algunos de Mis hijos, reconocerán sus pecados y aceptarán que Me han ofendido. Ellos, con toda humildad, aceptarán su penitencia y serán salvados. Entrarán al nuevo Paraíso, en la próxima Era de Paz.

Después habrá aquellos que no aceptarán sus pecados por lo que son, una abominación ante los ojos de Dios, el Padre Eterno.

Le daré a estas almas, muchísimo tiempo para arrepentirse, tal como es la profundidad de Mi Misericordia. Oren para que ellos busquen la redención, con el fin de que también puedan ser salvados. Quiero que todos Mis hijos abracen Mi gran regalo de Misericordia. Quiero que todos ustedes entren por las puertas del Nuevo Paraíso.

Oren para que las almas endurecidas se suavicen y acepten Mi mano. Oren para que ellos aprendan cómo ser humildes ante Mis ojos.

Vuestro Jesús,

Redentor de la Humanidad

Leer más: https://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a10-nov-2011/

 

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