Santo Evangelio y Lecturas del Día

Lecturas del Viernes de la XXIV Semana del Tiempo Ordinario

Hoy, viernes, 18 de septiembre de 2026

Señor, purifica mi corazón para que tu Palabra caiga en él y de el ciento por uno

Primera Lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,12-20):

Si anunciamos que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que dice alguno de vosotros que lo muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación carece de sentido y vuestra fe lo mismo. Además, como testigos de Dios, resultamos unos embusteros, porque en nuestro testimonio le atribuimos falsamente haber resucitado a Cristo, cosa que no ha hecho, si es verdad que los muertos no resucitan. Porque, si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís con vuestros pecados; y los que murieron con Cristo se han perdido. Si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres más desgraciados. ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos.

Palabra de Dios

Salmo

Sal 16,1.6-7.8.15

R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor

Señor, escucha mi apelación,
atiende a mis clamores,
presta oído a mi súplica,
que en mis labios no hay engaño. R/.

Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;
inclina el oído y escucha mis palabras.
Muestra las maravillas de tu misericordia,
tú que salvas de los adversarios
a quien se refugia a tu derecha. R/.

Guárdame como a las niñas de tus ojos,
a la sombra de tus alas escóndeme.
Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia,
y al despertar me saciaré de tu semblante. R/.

Evangelio

Lectura del santo evangelio según san Lucas (8,1-3):

En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.

Palabra del Señor

COMENTARIO POR BENEDICTO XVI


Jesús escogió entre sus discípulos a doce hombres como padres del nuevo Israel, «para que estuvieran con él, y para enviarlos a predicar» (Mc 3, 14-l5). Este hecho es evidente, pero, además de los Doce, columnas de la Iglesia, padres del nuevo pueblo de Dios, fueron escogidas también muchas mujeres en el grupo de los discípulos. (…) En primer lugar, pensamos naturalmente en la Virgen María, que con su fe y su obra maternal colaboró de manera única en nuestra Redención, (…) Además, encontramos a varias mujeres que de diferentes maneras giraron en torno a la figura de Jesús con funciones de responsabilidad. Constituyen un ejemplo elocuente las mujeres que seguían a Jesús para servirle con sus bienes. San Lucas menciona algunos nombres: María Magdalena, Juana, Susana y «otras muchas» (cf. Lc 8, 2-3). (…) En el ámbito de la Iglesia primitiva la presencia femenina tampoco fue secundaria.  (…) En el ámbito de la Iglesia primitiva la presencia femenina tampoco fue secundaria. (…) la historia del cristianismo hubiera tenido un desarrollo muy diferente si no se hubiera contado con la aportación generosa de muchas mujeres. Por eso, (…) «la Iglesia da gracias por todas las mujeres y por cada una”.

(Benedicto XVI – Audiencia general, 14 de febrero de 2007)

 🏹 Cruzada de Oración 48

Para pedir la Gracia para proclamar la Segunda Venida de Cristo

Oh Jesús mío, concédeme la Gracia de proclamar Tu Santa Palabra a toda la humanidad para que las almas puedan ser salvadas.

Derrama Tu Santo Espíritu sobre mí, Tu humilde siervo, para que así Tu Santa Palabra pueda ser escuchada y aceptada, especialmente por aquellas almas que más necesitan Tu Misericordia.

Ayúdame a honrar Tu Santa Voluntad en todo momento y a nunca ofender o condenar a aquellos que rechazan la Mano de Tu Misericordia.

Amén.

⚔️ https://cruzada-oracion.web.app

Los dos ladrones en la cruz

Mensaje del Libro de la Verdad

10 de noviembre 2011

Cuando estaba muriendo en la cruz, dos ladrones estaban cerca, también, siendo crucificados al mismo tiempo.

Uno Me pidió que le perdonara sus pecados y fué salvado, el otro no lo hizo, en cambio, puso oídos sordos. Su terquedad y rechazo a pedir Mi Misericordia, significó que él no pudiera ser salvado.

Lo mismo sucederá durante el GRAN AVISO. Algunos de Mis hijos, reconocerán sus pecados y aceptarán que Me han ofendido. Ellos, con toda humildad, aceptarán su penitencia y serán salvados. Entrarán al nuevo Paraíso, en la próxima Era de Paz.

Después habrá aquellos que no aceptarán sus pecados por lo que son, una abominación ante los ojos de Dios, el Padre Eterno.

Le daré a estas almas, muchísimo tiempo para arrepentirse, tal como es la profundidad de Mi Misericordia. Oren para que ellos busquen la redención, con el fin de que también puedan ser salvados. Quiero que todos Mis hijos abracen Mi gran regalo de Misericordia. Quiero que todos ustedes entren por las puertas del Nuevo Paraíso.

Oren para que las almas endurecidas se suavicen y acepten Mi mano. Oren para que ellos aprendan cómo ser humildes ante Mis ojos.

Vuestro Jesús,

Redentor de la Humanidad

Leer más: https://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a10-nov-2011/

 

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