Agnóstico escribe a Monseñor Viganò

Escribe un abogado agnóstico: «Tener fe es, en primer lugar, concebir el mundo de forma diametralmente opuesta a como lo conciben los transhumanistas: ellos son los seguidores de Caín, los que quieren hacer del hombre un dios y de Dios un hombre como ellos».

Hemos recibido esta carta, que nos ha impactado por la sinceridad de su tono, y que ofrecemos para su atención. El que escribe es un abogado, cuyo nombre y apellido conocemos, pero cuyas iniciales sólo hemos publicado discretamente. Buena lectura y meditación.

Marco Tosatti

 ***

Magnificat

Desplegó la fuerza de su brazo,

Y dispersó a los soberbios de corazón;

Derribó a los poderosos de sus tronos

Y ensalzó a los humildes;

A los hambrientos los colmó de bienes

Y a los ricos los despidió con las manos vacías.

Como agnóstico, escucho y vuelvo a escuchar las palabras de monseñor Carlo Maria Viganò. Una voz atronadora y a la vez cristalina, palabras fuertes, palabras de Verdad: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Juan 8, 32).

Durante sesenta años, nunca he interpretado el mundo como un enfrentamiento entre el Mal y el Bien. La humanidad es imperfecta, la vida no es maravillosa (al fin y al cabo, el hombre razona por opuestos, necesita conocer el dolor para apreciar la alegría), todo tiene su contrario, pero sólo en estos días he comprendido realmente que nuestros Destinos, individuales y colectivos, dependen del resultado del eterno enfrentamiento entre el Mal y el Bien.

Recibí una educación católica, durante ocho años estudié en un colegio jesuita, pero nunca tuve fe, nunca sentí la llamada de Dios. A pesar de esto, frente a monseñor Viganò comprendí, con una claridad cegadora, lo importante que es la oración en estos días.

Unirse en Cristo, rezar juntos, laicos y cristianos (católicos y ortodoxos), pedir humildemente la ayuda del Señor con la plena conciencia de que la coalición de las fuerzas del Mal es demasiado fuerte para que podamos derrotarla sin la ayuda de la fe.

Tener fe es, en primer lugar, concebir el mundo de forma diametralmente opuesta a como lo conciben los transhumanistas: ellos son los seguidores de Caín, los que quieren hacer del hombre un dios y de Dios un hombre como ellos, como en el célebre verso de Charles Baudelaire: ¡Race de Caïn, au ciel monte, et sur la terre jette Dieu! [Raza de Caín, al cielo sube, y en la tierra echa a Dios]

Ellos son los propagadores de los módems y los microchips dentro de los cuerpos, de la ampliación artificial de la memoria, de la carga de la mente, de la eugenesia y de la selección de la especie. Son los continuadores de las teorías nazis, los adeptos de una secta masónica que persigue la realización de un sueño, de una utopía vieja que tiene casi dos siglos de antigüedad: “el Übermensch”, el más allá del hombre, el superhombre o -si queremos traducirlo de otra manera- el transhumano.

“¿Qué es el mono para el hombre? Algo que hace reír, o que despierta un doloroso sentimiento de vergüenza. Lo mismo será entonces el hombre para el superhombre: un motivo de risa o de dolorosa vergüenza… Dios ha muerto… El superhombre, ese es el verdadero sentido de la tierra. Por lo tanto, dirás: que el superhombre se convierta en el sentido de la tierra”. (Friedrich Nietzsche, Así habló Zaratustra).

No es para nada casual que el profesor Klaus Schwab (el todopoderoso jefe del globalismo, hijo de su Foro Económico Mundial) sea hijo de un industrial que colaboró con los nazis: las culpas de los padres no recaen sobre los hijos, pero la educación es algo que configura la personalidad humana. Personas enfermas, educadas según valores repugnantes, criadas en el culto al Mal dominan el mundo y nunca antes su amenaza había sido tan aterradora como hoy, un verdadero comienzo del Apocalipsis. Asumiendo únicamente la filosofía moderna, en particular la inspirada en Hume, en el empirismo y en el neo-empirismo derivado de sus teorías (se trata de un supuesto totalmente acrítico, desprovisto de comparación con otras teorías), estas personas (malvadas), afirman que el ens est percipi y que, por tanto, el “hombre” es sólo lo que percibe, la realidad material, el cuerpo, la estructura, sin considerar su potencialidad, su finalidad intrínseca o la posibilidad de la existencia de algo inmaterial.

El hombre es materia. Se produce así el primer reduccionismo biológico que, unido a la consideración de la llamada “falacia naturalista”, establece la imposibilidad de una ética que pueda surgir de la naturaleza humana (finalista y racional) y los fines sean elegidos autónomamente por la racionalidad de la persona o en base a criterios extrínsecos de utilidad pragmática. El hombre, por lo tanto (es) considerado como un mecanismo material complejo que funciona, precisamente, en forma mecánica: no sorprende que se hable de la posibilidad de ciertos seres en los que la nanotecnología y la cibernética sustituyan por completo la naturaleza humana, llevando al hombre hacia una especie de ser artificial o “post-humano”. Si sólo somos materia, y si un día logramos entender completamente cómo “funciona” el hombre, ¿qué dificultad tendremos para hacer un hombre artificial? Su mundo ideal es el gobernado por la inteligencia artificial, poblado por no más de 3.000 millones de seres humanos despojados de todos sus bienes materiales por una minoría de privilegiados (transhumanistas y masones), que seguirán viviendo felizmente por los siglos de los siglos en un mundo de seres ebrios, perdidos en el meta verso.

Para mí, como para Alfred Adler, “el hombre es una unidad indivisible mente/cuerpo”. No hace falta ser psicólogo para entenderlo. Sin embargo, ser psicólogo ayuda a comprender exactamente la importancia que tiene la educación del tiempo que dedican las madres y los padres al desarrollo de un ser humano equilibrado y feliz. ¿Quién educará al Bien a las futuras generaciones en la era de la cultura de la cancelación?

El padre del profesor Klaus Schwab colaboró con los nazis de Adolf Hitler, y su hijo, ochenta años después, defiende a los neonazis en Ucrania, mientras el Papa (sería más correcto decir el que administra el papado, ya que Benedicto XVI nunca ha renunciado al munusapostólico) se fotografía sosteniendo en su mano la bandera de un país que no sólo está gobernado por el Estado profundo, sino que tiene el mayor número de neonazis del mundo y está entre las naciones más corruptas de la Tierra.

La propaganda insiste: “el agresor siempre está equivocado y el agredido siempre tiene razón”. ¿Los aliados que invadieron Alemania tenían razón o no? ¿Fue un crimen de guerra el bombardeo de Dresde, en el que no se alcanzó ningún objetivo militar, pero se incineró a 135.000 civiles con bombas incendiarias?

La forma barata y propia de Disney de ver las cosas por parte de los estadounidenses se ha desbordado: un problema complejo se reduce a un cuento de hadas para niños. La mistificación mediática hace el resto. Otras masacres, otras imágenes hábilmente retocadas, ajustadas, relatadas en forma instrumental provocarán la Tercera Guerra Mundial.

Embriagados, dormidos, incapaces de reaccionar, los occidentales serán asesinados mientras duermen. Los sobrevivientes transformados en transhumanos, en contra de su propia y débil voluntad.

Monseñor Viganò habla todas estas cosas desde hace mucho tiempo. No es un profeta, es simplemente un hombre que se documenta y comprende la dinámica del enfrentamiento actual. ¡Mientras que un hombre sospechado de ser masón -un hombre con un crucifijo en el que está tallado Jesucristo con los brazos cruzados y un pie apuntando hacia adelante y el otro hacia atrás, un hombre que piensa que todos (todos, y es una blasfemia porque niega la importancia del Bien y la gravedad del Mal! ) se salvarán- consagra al Corazón Inmaculado de María la Federación Rusa, Ucrania y la humanidad entera, contraviniendo la voluntad de la Madre de Dios revelada a Lucía Dos Santos, una de los tres niños pastores de Fátima, yo, agnóstico, escribo que la religión es un asunto serio: un Papa que no respeta la voluntad de la Madre de Dios es un incrédulo o un tonto.

Es por eso que acepto la invitación de monseñor Viganò: la reacción debe partir de los laicos, y yo estoy dispuesto. Como laico, me pongo a disposición de quien quiera contrarrestar la deriva de Occidente. Consciente de ser una nada, una mota de polvo, sin ningún deseo de convertirme en un Übermensch, me arrodillo humildemente e invoco la ayuda del Altísimo, esperando que otros -laicos, agnósticos y cristianos (católicos y ortodoxos)- se unan para rezar por la Paz y la victoria del Bien.

A.T.

Publicado originalmente en italiano el 11 de abril de 2022, en

Mensaje a los agnósticos y ateos

Mensaje del Libro de la Verdad 🏹

18 de noviembre de 2010

A aquellos que aseguran no creer en Mí, tengo esto que decir. Háganse esta pregunta a sí mismos: ¿Pueden recordar el tiempo en que sí creían? Recuerden cuando eran niños y creían en Dios. No importa qué religión sus padres seguían. ¿Ustedes creían? ¿Qué cambió? ¿Fue influencia de otros? ¿Les dijeron que había una respuesta racional para la existencia de su ser?

Ha sido, desde el comienzo del tiempo, difícil para Mis hijos aceptar cualquier otra existencia fuera de esta. Sin embargo, miren alrededor del mundo y vean las maravillas de la creación de Mi Padre Eterno. El sol, la luna, el mar, los ríos, las plantas, los animales y todas las maravillas de la creación y contesten esto. ¿De dónde vino todo esto? ¿Realmente creen que surgió de algo que no sea de un Ser Superior? Tengan cuidado cuando escuchen las mentiras difundidas por los así llamados adivinos que existen en el movimiento de la Nueva Era. Ellos están siendo guiados a lo que ellos creen que es la verdad y a la emoción de la vida que se les prometió en una nueva era. Esta era, en la cual han sido inducidos a creer, es un nuevo paraíso. Una forma de hombre controlado, pero centro glorioso del universo. Es una falsa doctrina. Muchas personas de Dios, incluyendo a aquellos que creen, confunden erróneamente su creencia en esta doctrina con la de la Luz.

Ellos están siendo guiados por demonios. Algunos saben que lo están. Otros no. Recen para que ellos vean la verdad antes de que continúen con su estéril sendero al vacío.

A los ateos les digo esto. Los amo, no importa cómo me ofendan. A los ateos que están siendo guiados e influenciados por otras creencias, deténganse y piensen. En su búsqueda de seguir razonamientos hechos por el hombre, están simplemente creyendo en otra fe. La creencia de que el hombre tiene el control. No lo tiene. Sin embargo, esta misma gente, Mis preciosos hijos, por los que lucharé, está siendo alentada a seguir a Satanás, el engañador, y enemigo de la humanidad. Pregunten al ateo que hace esfuerzos extraordinarios para presionar a los hijos de Dios, ¿por qué hace esto?

¿No es suficiente simplemente negarme? ¿Por qué esta gente miente? Muchos de estos grupos ateos tienen un plan secreto para atraer y seducir a Mis hijos a una doctrina falsa. No se equivoquen, su creencia es otra forma de religión. Una religión que exalta el poder de la inteligencia, la razón y el orgullo. Ellos imitan los mismos rasgos de Satanás. Ellos, en su ceguera, siguen otra fe – la adulación a la Oscuridad, donde el amor no existe.

Son tan apasionados estos ateos, tan orgullosos de su religión, que no entienden que lo que ellos defienden es una religión – la religión del engañador, que se ríe de su estupidez.

Ateos, escúchenme una última vez. Regresen a las Escrituras ahora. Vean el Libro de Juan y consideren la verdad conforme empieza a desarrollarse ahora. ¿No les parece real ahora que son testigos de acontecimientos que se ponen al descubierto capa por capa cada día ante ustedes?

¿No pueden ver que Mi Palabra, Mi profecía predicha hace tanto tiempo, pueda ser la verdad? Abran sus ojos y hablen Conmigo ahora como sigue:

“Dios, si eres la Verdad, revélame la señal de Tu amor. Abre mi corazón para recibir guía. Si existes, déjame sentir Tu amor para que pueda ver la verdad. Ruega por mí ahora.”

Mientras los llamo una última vez, digo esto. El amor no está hecho por el hombre. No pueden verlo pero pueden sentirlo. El amor proviene del Padre Eterno. Es un don para la humanidad. No proviene de la oscuridad. La oscuridad que sienten está desprovista de amor. Sin verdadero amor no pueden sentir. No pueden ver la Luz. No pueden ver ningún futuro. Yo soy la Luz. Yo soy el futuro. Yo les traigo gloria y vida para siempre. Vuélvanse ahora y pidan Mi ayuda. Hagan eso y Yo les responderé y los cubriré con Mis brazos.

Mis lágrimas de alegría los salvarán conforme se convierten en Mis amados hijos de nuevo. Vengan ahora y únanse a Mí en el Paraíso.

Su amoroso Salvador

Jesucristo

Leer más: https://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a18-nov-2010/

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