Consideraciones sobre la Resurrección -María Valtorta

Mucho más potente que vuestra corriente eléctrica, mi Espíritu entró como espada de Fuego divino a dar calor a los fríos restos mortales de mi Cadáver, y al nuevo Adán el Espíritu de Dios le sopló la vida, diciéndose a sí mismo: «Vive. Lo quiero». Dice Jesús (a María Valtorta): -Las oraciones ardientes de MaríaSigue leyendo «Consideraciones sobre la Resurrección -María Valtorta»

Una Hora de Preparación para la Muerte -María Valtorta

“María, ¿sabes lo que supone expirar con esta elevación hecha viva en el corazón? Es expirar en el beso de Dios. Hay muchas preparaciones para la muerte. Mas, créeme, ésta, basada en mis palabras, es, dentro de su sencillez, la más santa de todas”. Dictado a María Valtorta 14 de julio de 1946 Dice Jesús:Sigue leyendo «Una Hora de Preparación para la Muerte -María Valtorta»

La Resurrección -María Valtorta

Cuando se mueve, viniendo hacia la salida, y la vista puede ver más allá del fulgor, entonces aparecen ante mi vista dos luminosidades hermosísimas (sólo como estrellas comparadas con el Sol): una hacia dentro y otra hacia afuera de la puerta, postradas en acto de adoración a su Dios que pasa envuelto en su luz,Sigue leyendo «La Resurrección -María Valtorta»

Pasión y Muerte de Jesús -María Valtorta

María, mira a tu Salvador. No lleva una vestidura blanca ni sus cabellos son rubios, no tiene esa mirada de zafiro que tú conoces: su túnica está roja de sangre, lacerada y cubierta de porquerías y esputos; su cara, tumefacta y desencajada; su mirada, velada por la sangre y el llanto, y te mira aSigue leyendo «Pasión y Muerte de Jesús -María Valtorta»

Preparacion para la Pasion: Judíos en Betania de visita -María Valtorta

Yo digo y no me equivoco, porque soy anciano y cuerdo-, digo que tanto los que nos dicen, a nosotros, gente sencilla, que el Rabí quiere apoderarse del trono con violencia, y también expulsar a los romanos -¡Ah, si así fuera!, ¡si fuera posible hacerlo! El Evangelio como me ha sido revelado o Poema de El HombreSigue leyendo «Preparacion para la Pasion: Judíos en Betania de visita -María Valtorta»

3°Año Vida Pública: Jesús Será el Justo -María Valtorta

Pero, escuchadme atentamente: habéis de saber que, si en el primero fui el Hombre-Maestro, el Sabio que llama a la Sabiduría con humanidad perfecta e intelectual perfección, y en el segundo fui el Salvador y Amigo, el Misericordioso que pasa acogiendo, perdonando, compadeciéndose, soportando, en el tercero seré el Dios Redentor y Rey, el Justo.Sigue leyendo «3°Año Vida Pública: Jesús Será el Justo -María Valtorta»

2°Año de la Vida Pública de Jesús: Yendo hacia Arimatea con los discípulos y con José de Emaús -María Valtorta

¿Dicen los hombres que Dios te ha rechazado? Bueno, ¿y qué?; el alma que se siente segura piensa, debe pensar: «Dios es justo y bueno, ve las causas de las cosas y es más benigno, más que el mejor de los hombres, infinitamente benigno; por tanto, no me rechazará si apoyo mi rostro lloroso sobre su pechoSigue leyendo «2°Año de la Vida Pública de Jesús: Yendo hacia Arimatea con los discípulos y con José de Emaús -María Valtorta»

Inicio Vida Pública de Jesús: Adiós a la Madre y salida de Nazaret. Llanto y Oración de la Corredentora -María Valtorta

Las lágrimas de María las encuentran los consagrados a Dios en el mundo, en el mundo que no los entiende y no los ama, desierto también para ellos, en el que viven como si estuvieran solos: ¡muy grande es, en efecto, la incomprensión que sufren, y las burlas, por mi amor! El Evangelio como meSigue leyendo «Inicio Vida Pública de Jesús: Adiós a la Madre y salida de Nazaret. Llanto y Oración de la Corredentora -María Valtorta»

Vida Oculta de Jesús I: Dios quiso un Seno sin Mancha -María Valtorta

Dios, para manifestarse a los hombres en la forma nueva y completa que abre la era de la Redención, no eligió como trono suyo un astro del cielo, ni el palacio de un grande. No quiso tampoco las alas de los ángeles como base para su pie. Quiso un seno sin mancha. El Evangelio comoSigue leyendo «Vida Oculta de Jesús I: Dios quiso un Seno sin Mancha -María Valtorta»