Novena a la Divina Misericordia -Quinto día

«Hoy tráeme a las almas de nuestros hermanos separados y sumérgelas en la Inmensidad de mi Misericordia»

NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA

Jesús a Santa Faustina Kowalska:


“Deseo que durante estos nueve días lleves a las almas a la fuente de Mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de Mi misericordia. Y a todas estas almas Yo las introduciré en la casa de Mi Padre (…) Cada día pedirás a Mi Padre las gracias para estas almas por Mi amarga pasión.”

INSTRUCCIONES

La Novena consiste en rezar la Coronilla de la Divina Misericordia durante nueve días.

Debe empezarse el Viernes Santo, nueve días antes de la Fiesta de la Divina Misericordia (el segundo Domingo de Pascua)

  1. Leer la intención y la oración del día correspondiente.
  2. Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.

QUINTO DÍA

Jesús a Santa Faustina Kowalska:


«Hoy tráeme a las almas de nuestros hermanos separados y sumérgelas en la Inmensidad de mi Misericordia. Ellas, durante las angustias de mi Pasión, desgarraron mi Cuerpo y mi Corazón, es decir, mi Iglesia. A medida que se reincorporan a ella, mis heridas cicatrizan, y de esta forma sirven de bálsamo a mi Pasión.»

ORACIÓN

Misericordiosísimo Jesús, que eres la Bondad misma, no niegues la Luz a aquellos que te buscan. Recibe en el seno de tu Corazón, desbordante de piedad, a las almas de nuestros hermanos separados. Encamínalas, con la ayuda de tu Luz, hacia la unidad de la Iglesia, y no las dejes marchar de la morada de tu muy compasivo Corazón, que es todo amor; haz que también ellas lleguen a glorificar la generosidad de tu Misericordia.

Padre Eterno, vuelve tu mirada misericordiosa hacia las almas de nuestros hermanos separados, especialmente hacia las almas de aquellos que han malgastado tus bendiciones y abusado de tus gracias manteniéndose obstinadamente en el error. También ellas están acogidas en el Corazón misericordioso de Jesús; no mires sus errores sino el Amor de tu Hijo y los dolores que para su provecho sufrió y aceptó por ellas durante su Pasión y haz que también ellas glorifiquen tu gran Misericordia por los siglos de los siglos. Amén.

REZAR LA CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Se comienza con:
Un Padrenuestro…
un Ave María…
y el Credo.

En las cuentas grandes:

“Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo y Señor Nuestro Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.”

En las cuentas pequeñas: (decenas)

“Por Su Dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.”

Al terminar las cinco décadas, se procede a decir tres veces:

“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, Ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.

JACULATORIA FINAL:

“Oh Sangre y Agua que brotasteis del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, en Vos confío”.

Jesús, en Tí confío. (x3)

Santa Faustina Kowalska, ruega por nosotros.

 Oración adicional 6

Mis seguidores de todas partes, deben ser valientes y proclamar Mi Palabra a todos con los que estén en contacto. Rechacen el desprecio que puedan experimentar, ya que es demasiado serio ahora el ignorar Mis súplicas para conversión.

Escuchen Mi oración ahora, para darles el estímulo que necesitan:

Oración para recibir vigor y valentía a la hora de dar a conocer los Mensajes

Lléname ahora, Oh Señor, con el Don del Espíritu Santo para llevar Tu Santísima Palabra a los pecadores que debo ayudar a salvar en Tu nombre.

Ayúdame a cubrirlos, a través de mis oraciones, con Tu Preciosa Sangre, para que así ellos puedan ser atraídos a Tu Sagrado Corazón.

Dame el Don del Espíritu Santo para que así estas pobres almas puedan deleitarse en Tu Nuevo Paraíso.

Amén

Digan esta oración todos los días, después de recitar Mi Divina Misericordia y ustedes, por su lealtad a Mí, ayudarán a salvar a Mis hijos.

Jesucristo, Rey de Misericordia

Oración Final (opcional): “Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia en sí Mismos. Amén” (Diario, 950).

Concluir con la Señal de la Cruz.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén

Coronilla de la Divina Misericordia (español – latín)

Primer día – Segundo día – Tercer día

Cuarto día

Recen, relájense y regocíjense, porque este tiempo es corto ahora

Mensaje del Libro de la Verdad 🏹

13 de noviembre del 2011

Mi muy querida y amada hija, algunas veces Mis mensajes te confunden, pero esto está bien. Mis caminos y aquellos planes Divinos orquestados por Mi Padre Eterno, no son fáciles de entender.

Mantén tus pensamientos en Mí. Enfócate solo en la oración y especialmente en aquellas oraciones que ayudarán a salvar a los pecadores endurecidos, del fuego del infierno.

Pasa este período de tiempo en contemplación silenciosa y en simple oración. Esto es todo lo que cualquiera de Mis hijos necesita para concentrarse. Ellos deben de tener como objetivo, traer a sus familias y amigos hacia Mí, en preparación para Mi llegada.

Recen, recen, recen Mi Divina Coronilla, para asegurar la salvación de aquellas almas tan infestadas por el mal, y que la única salvación de ellos será a través de las oraciones que ustedes hagan.

No traten de explicar estos tiempos a sus hijos, porque no entenderán. Para muchos esto puede causar miedo innecesario.

De nuevo digo a todos Mis preciosos hijos que Yo vengo a salvarles, recuérdenlo. Si Yo no viniera en éste momento, ustedes se Me escaparían, a causa de los poderes de las fuerzas del mal, tan prevalentes en su mundo.

Yo soy su salvación, su escape de los horrores que están presenciando en su mundo, causados por influencias satánicas, por todos lados a dónde miren. Hijos, deben confiar en Mi amor por ustedes. ¿No saben que no les permitiré continuar soportando esta perversidad?

A todos ustedes, hijos Míos, les prometo esto: Disfrutarán la nueva Era del Paraíso como Mis hijos escogidos. Pero será hasta que cada hombre, mujer ó niño para arriba de la edad de la razón, decida si quiere unirse como uno solo, para disfrutar esta gloriosa existencia.

Recen, relájense y regocíjense, porque el tiempo es corto ahora.

Canten las alabanzas a Mi Padre Eterno, por la gloria que concederá, sobre todos aquellos que acepten Mi mano de Misericordia.

Vuestro amado Jesús,

Salvador de la Humanidad

Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a13-nov-2011/

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