Ataques Espirituales

Los ataques espirituales son reales. La Biblia lo deja claro: «Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar» (1 Pedro 5:8). Sin embargo, muchos católicos desconocen cómo opera el enemigo ni cómo defenderse. Veamos las señales de que estás bajo un ataque espiritual y cómo contraatacar.

Los ataques espirituales son reales. La Biblia lo deja claro: «Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar» (1 Pedro 5:8). Sin embargo, muchos católicos desconocen cómo opera el enemigo ni cómo defenderse. Si bien no todas las dificultades son un ataque demoníaco, hay momentos en que el diablo ataca tu paz, tu fe, tus relaciones y tu misión. Reconocer estos ataques es el primer paso para contraatacar.

SEÑALES DE UN ATAQUE ESPIRITUAL

  1. Tentaciones repentinas e intensas
    Te encuentras luchando contra fuertes impulsos de pecar; tentaciones que se sienten abrumadoras y fuera de lo común.
  2. Confusión y desesperación
    Sientes confusión mental, pesadez emocional o una sensación de desesperanza sin causa. Al enemigo le encanta sembrar desánimo y mentiras.
  3. Interrupción en la vida de oración
    Te sientes espiritualmente seco, desconectado o desinteresado en la oración, la Misa o las Escrituras, incluso si alguna vez fuiste ferviente.
  4. Conflicto inexplicable
    La tensión repentina en tu familia o entre tus amigos, especialmente cuando estás creciendo en la fe, puede tener un origen espiritual.
  5. Miedo, ansiedad o pesadillas
    Estos pueden acompañar al acoso demoníaco. Si bien pueden tener causas psicológicas, el miedo espiritual persistente nunca debe ignorarse.

CÓMO CONTRARRESTAR

  1. Mantente en estado de gracia
    Confiésate regularmente. El pecado mortal abre las puertas al enemigo. Un alma en gracia está protegida por la armadura de Dios.
  2. Oración diaria y el Rosario
    El Rosario es un arma espiritual poderosa. María aplasta la cabeza de la serpiente. Además, reza la Oración de San Miguel Arcángel y el Salmo 91 con frecuencia.
  3. Usa los Sacramentales
    El agua bendita, la sal bendita, los crucifijos y las medallas (especialmente la Medalla de San Benito) son recordatorios físicos de la autoridad y protección espiritual.
  4. Eucaristía y Adoración
    Jesús en el Santísimo Sacramento es tu fortaleza. Recibir la Sagrada Comunión con frecuencia y dedicar tiempo a la Adoración fortalece tu alma.
  5. Nombra y Reprende al Enemigo
    Di en voz alta: «En el nombre de Jesús, rechazo al diablo y que Dios reprenda todo espíritu de temor, confusión, tentación y desesperación». El diablo huye del nombre de Jesús.

La guerra espiritual no se trata de miedo, se trata de fe. No estás solo en esta batalla. Cristo ya obtuvo la victoria; simplemente estás llamado a permanecer firme en Él.

Mantente vigilante, ora con devoción y lucha con las armas del cielo.

@SecretFire79

Solo hay tres maneras para que se protejan del maligno

Mensaje del Libro de la Verdad 🏹

25 de septiembre, 2012 

Mi muy querida bienamada hija nunca debes caer en la complacencia y sentir que este trabajo, cuando parece que va bien, será un momento para escapar del azote del maligno. Él está furioso. Él picotea en cada tarea que emprendes, crea problemas y obstáculos que te dejan frustrada e impotente.

Muchísimas personas están ciegas ante el flagelo que el maligno inflige a la humanidad. Debido a que no pueden verlo, no creen que él existe. Aquellos que abren el camino hacia él por medio del pecado y lo permiten dentro de sus almas, encontrarán imposible deshacerse del terrible dolor y descontento que traerá a sus vidas.

Solo hay tres maneras para que se protejan del maligno:

La primera es el Sacramento de la Confesión que limpia su alma, si son sinceros en su remordimiento. Para los no-Católicos por favor, acepten el Don de la Indulgencia Plenaria en la Cruzada de Oración (24), dada al mundo a través de esta Misión.

La segunda manera es a través de la devoción diaria a Mi Madre, a la que se le ha dado el poder para aplastar a Satanás. Su Santo Rosario es un escudo importante, que cubrirá a ustedes y a su familia lejos del ojo del maligno.

La última es a través del Estado de Gracia, el cual pueden alcanzar mediante la comunicación regular Conmigo, al recibirme en la Sagrada Eucaristía.

Muchas personas que quieren escapar de las garras de Satanás, y quienes en sus corazones saben que han sido succionados en el remolino del mal, deben recurrir a Mí y pedirme que les ayude a través de esta Cruzada especial de Oración (78) Para salvarme del mal:

Oh Jesús protégeme del poder de Satanás. Llévame a Tu corazón, mientras que yo me libero de toda mi lealtad a él y a sus malos caminos. Te entrego mi voluntad y vengo ante Ti de rodillas con un corazón humilde y contrito. Dejo mi vida en Tus Santos Brazos. Sálvame del mal. Libérame y llévame a Tu refugio seguro de protección ahora y para siempre. Amén.”

Su Jesús

Leer más: https://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a25-sep-2012/

Descubre más desde Ejército Remanente🏹 Noticias

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Salir de la versión móvil