Novena a la Divina Misericordia -Séptimo día

«Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia»

NOVENA A LA DIVINA MISERICORDIA

Jesús a Santa Faustina Kowalska:


“Deseo que durante estos nueve días lleves a las almas a la fuente de Mi misericordia para que saquen fuerzas, alivio y toda gracia que necesiten para afrontar las dificultades de la vida y especialmente en la hora de la muerte. Cada día traerás a Mi Corazón a un grupo diferente de almas y las sumergirás en este mar de Mi misericordia. Y a todas estas almas Yo las introduciré en la casa de Mi Padre (…) Cada día pedirás a Mi Padre las gracias para estas almas por Mi amarga pasión.”

INSTRUCCIONES

La Novena consiste en rezar la Coronilla de la Divina Misericordia durante nueve días.

Debe empezarse el Viernes Santo, nueve días antes de la Fiesta de la Divina Misericordia (el segundo Domingo de Pascua)

  1. Leer la intención y la oración del día correspondiente.
  2. Rezar la Coronilla de la Divina Misericordia.

SÉPTIMO DÍA

Jesús a Santa Faustina Kowalska


«Hoy, tráeme a las almas que veneran y glorifican mi misericordia de modo especial y sumérgelas en mi misericordia. Estas almas son las que más lamentaron mi pasión y penetraron más profundamente en mi Espíritu. Ellas son un reflejo viviente de mi Corazón compasivo. Estas almas resplandecerán con una luz especial en la vida futura. Ninguna de ellas irá al fuego del infierno. Defenderé de modo especial a cada una en la hora de la muerte.”

ORACIÓN

Misericordiosísimo Jesús, cuyo Corazón es el Amor mismo, acoge en el seno de tu Piadosísimo Corazón a las almas de aquellos que de una manera especial alaban y honran la grandeza de tu Misericordia. Dótalas con el poder de Dios y en medio de las dificultades y aflicciones, haz que sigan adelante, confiadas en tu Misericordia; y unidas a Ti, oh, Jesús, carguen sobre sus hombros el peso de toda la Humanidad; y por ello no serán juzgadas con severidad, sino que tu Misericordia las protegerá especialmente cuando llegue la hora de la muerte.

Padre Eterno, vuelve tu mirada hacia las almas que alaban y honran tu supremo atributo, la Misericordia infinita, y que están protegidas dentro del muy compasivo Corazón de Jesús. Estas almas son un Evangelio viviente, sus manos están rebosantes de obras de misericordia, y sus corazones, desbordantes de alegría, entonan cánticos de alabanza a Ti, Altísimo Señor, exaltando tu Misericordia. Te lo suplico, Señor: Muéstrales tu Misericordia, de acuerdo con la esperanza y confianza que en Ti depositan. Que se cumpla en ellas la promesa hecha por Jesús: «A las almas que veneren mi infinita Misericordia, las protegeré durante toda su vida, como a mi propia Gloria, y muy especialmente en la hora de la muerte.»

REZAR LA CORONILLA DE LA DIVINA MISERICORDIA

Se comienza con:
Un Padrenuestro…
un Ave María…
y el Credo.

En las cuentas grandes:

“Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo y Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu Amadísimo Hijo y Señor Nuestro Jesucristo, como propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero.”

En las cuentas pequeñas: (decenas)

“Por Su Dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero.”

Al terminar las cinco décadas, se procede a decir tres veces:

“Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, Ten misericordia de nosotros y del mundo entero”.

JACULATORIA FINAL:

“Oh Sangre y Agua que brotasteis del Corazón de Jesús como una fuente de misericordia para nosotros, en Vos confío”.

Jesús, en Tí confío. (x3)

Santa Faustina Kowalska, ruega por nosotros.

 Oración adicional 6

Mis seguidores de todas partes, deben ser valientes y proclamar Mi Palabra a todos con los que estén en contacto. Rechacen el desprecio que puedan experimentar, ya que es demasiado serio ahora el ignorar Mis súplicas para conversión.

Escuchen Mi oración ahora, para darles el estímulo que necesitan:

Oración para recibir vigor y valentía a la hora de dar a conocer los Mensajes

Lléname ahora, Oh Señor, con el Don del Espíritu Santo para llevar Tu Santísima Palabra a los pecadores que debo ayudar a salvar en Tu nombre.

Ayúdame a cubrirlos, a través de mis oraciones, con Tu Preciosa Sangre, para que así ellos puedan ser atraídos a Tu Sagrado Corazón.

Dame el Don del Espíritu Santo para que así estas pobres almas puedan deleitarse en Tu Nuevo Paraíso.

Amén

Digan esta oración todos los días, después de recitar Mi Divina Misericordia y ustedes, por su lealtad a Mí, ayudarán a salvar a Mis hijos.

Jesucristo, Rey de Misericordia

Oración Final (opcional): “Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia en sí Mismos. Amén” (Diario, 950).

Concluir con la Señal de la Cruz.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén

Coronilla de la Divina Misericordia (español – latín)

Primer día – Segundo día – Tercer día

Cuarto día – Quinto díaSexto día

Se acerca el momento de que tenga lugar el Aviso

21 de mayo del 2012

Mensaje del Libro de la Verdad 🏹


Mi muy querida y amada hija, se acerca el momento de que tenga lugar el Aviso.
Todavía hay mucho trabajo que hacer para preparar a las almas para Mi Gran Misericordia.


Hago un llamamiento a todos los que Me aman para que recen mucho por la conversión global que Yo deseo.
Cuántos vendrán corriendo a Mis brazos, con el alivio inundando sus almas, porque sabrán que soy Yo, su amado Jesús, quien les llama.
Cuántos otros combatirán la verdad cuando les sea presentada. La prueba que Yo les revelaré no será suficiente para encender ni una llama de amor en sus almas.
Ellos Me han sido robados y sin embargo no quieren ser liberados de su captor, la Bestia, que ha devorado sus almas.


Difunde Mi Palabra lo más rápido que puedas, hija Mía.
Ignora los reproches, las burlas y el ridículo por parte de aquéllos que tratan de detenerte.
Álzate y proclama Mi Santísima Palabra a toda costa.
Aquéllos que, profesando hablar en Mi nombre, tratan de degradarte, Me están crucificando. No es a ti a quien atormentan, sino a Mí, su amado Salvador.
La opinión humana no es importante. Todo lo que importa son aquellas almas que Yo ansío salvar.


Rezad esta oración de la Cruzada (55) para prepararos para el Aviso.


“Oh mi querido Jesús, por favor abre los corazones de todos los hijos de Dios al Don de Tu gran Misericordia.

Ayúdalos a aceptar Tu Divina Misericordia con amor y gratitud.

Permíteles que puedan volverse humildes ante Ti y de que supliquen perdón por sus pecados, para que lleguen a ser parte de Tu Glorioso Reino. Amén”.


Pronto muchos millones de personas en el mundo oirán Mi llamada, y un mayor número de almas podrán ser salvadas, y lo serán.
No olvidéis nunca la importancia del rezo diario de Mi Coronilla de la Divina Misericordia para salvar almas.


Id en paz y amor.
Vuestro amado Jesús

Leer más: http://m.elgranaviso-mensajes.com/news/a21-may-2012-se-acerca-el-momento-de-que-tenga-lugar-el-aviso/

A %d blogueros les gusta esto: