Quinto Mandamiento

 ðŸ§­ Formación Básica del Cristiano

Querido Ejército Remanente:

Hoy vamos a aprender a no ofender a Dios. En otras palabras, a ser felices. El camino ya nos lo enseñó Dios mismo. Repasémoslo:

Los 10 Mandamientos y el Pecado

QUINTO MANDAMIENTO

El mandamiento que toca hoy: el quinto, NO MATARAS.  Vamos a ver hoy qué implica este mandamiento, además del hecho de no quitar la vida injustamente a nadie.

El quinto mandamiento es: No matar

Prohíbe hacer mal a sí mismo o a otro, de hecho, dicho o deseo. Por consiguiente prohíbe el homicidio, suicidio, riña, duelo, heridas, golpes, injurias, las imprecaciones y el escándalo.

El quinto mandamiento no sólo prohíbe el matar, sino todo lo que conduce a este crimen, como las disputas violentas o altercados, las palabras injuriosas, la ira, el odio, la venganza y la envidia. 

No es tan fácil guardar bien este mandamiento. Aquí sí, el Gobierno, tan preocupado de que no nos contagiemos de “coronavirus”, debería preocuparse por implementar bien esta LEY, y ahí estaría la solución. Pero sigamos…

Sólo Dios es el dueño de la salud y vida nuestras y del prójimo

Sólo Dios puede disponer de las vidas libremente. 

Homicidio es matar a otro.

Nunca es lícito quitar voluntaria e injustamente la vida a otro.

El aborto buscado a propósito es siempre gravísimo pecado. Aquí pecan las mujeres que lo deciden, los médicos que lo realizan, los colaboradores que ayudan, los que votan a favor de esta “ley”, los que votan a candidatos políticos que prometen esta “ley”, y todos los que hacen apología de este delito con signos externos, yendo a manifestaciones a favor del crimen, con palabras y discursos, con consejos e invitaciones, e incluso “normalizando” el aborto o quitándole su verdadera gravedad. Pecan de manera suprema los supremos pastores de almas que deberían oponerse directamente y no lo hacen, o peor aún, lo promueven. Y no escapan de pecado los que a la hora de enseñar este simple mandamiento de no matar, lo hacen de manera ambigua, tolerando excepciones. Este tipo de asesinato es el peor de todos y el que abre antiquísimas puertas del infierno a demonios que hasta ahora no habían sido soltados, y que causarán enormes daños a la humanidad. En el aborto, podemos incluir la mayor parte de de los métodos anticonceptivos, ya que son anti-implantatorios, es decir, abortivos, pues la concepción ya ha sucedido pero el bebé con su almita no se puede implantar. En este sentido el DIU y la mayor parte de las pastillas lo son. Hay que confesar ese grave pecado del que ni siquiera en muchas ocasiones se es consciente, pero que han acarreado multitud de asesinatos de bebés ya creados por Dios.

La Fecundación In Vitro, entra dentro del apartado del aborto, pues se desechan embriones para implantar otros, congelando los sobrantes. Es una aberración demoníaca, pues el hombre no tiene derecho a un hijo a toda costa, sino que es un Don de Dios. Un regalo que debemos aceptar con agradecimiento, pero si no se nos otorga, y no hay modo lícito de subsanarlo, debemos conformarnos a la Voluntad de Dios, que siempre será lo mejor para nosotros y para nuestra salvación eterna.

Es lícito matar a otro

1º En caso de legítima defensa, si no hay otro medio.

2º Cuando se combate en guerra justa.

3º A un criminal, por orden de la autoridad pública. Sólo la autoridad pública (nunca la privada) puede castigar a un criminal con la muerte.

Suicidio es darse la muerte a sí mismo deliberadamente

Nunca y por ningún motivo es lícito quitarse directamente la vida.

El suicida es un cobarde desertor que huye de la batalla de la vida; no tiene valor para sobrellevar las contrariedades.

El suicidio es un crimen horrendo. Sólo la locura o la irreligión pueden inducir a cometerlo. El suicida, para librarse de las penas temporales, cae en las eternas del infierno. Es peor una hora de infierno que muchos años de penas, las más tremendas en este mundo.

El buen cristiano, para remediar sus penas, acude, no al suicidio, sino a la ferviente oración, pidiendo a Dios que le libre de ellas o que le dé fuerzas para sufrir con paciencia. El que sufre y muere resignado como Dios quiere, es el soldado valiente que muere en el campo de batalla: su alma ceñirá la corona de gloria eterna.

Es lícito, e incluso es acto de heroísmo, exponerse a la muerte por una causa justa: como asistir a los enfermos apestados, ceder a otro el salvavidas en caso de naufragio, etc. 

Hay obligación de poner los medios ordinarios para conservar la salud. Pecan los que se exponen a perder la salud o la vida sin justa causa; los que se entregan a la gula comiendo y bebiendo con exceso, etc. 

La embriaguez y las drogas

Este vicio tan detestable convierte al hombre en un ser abyecto.Trastorna su razón, asemejándolo a los brutos; acorta su vida; arruina sus intereses; lo expone a cometer cualquier crimen; destruye la paz del hogar; produce un sin número de males.

El duelo

Riña es la pelea sin premeditación, pero el duelo es un combate con armas mortíferas, entre dos personas que previamente se han puesto de acuerdo para fijar el momento, lugar y armas para pelear. 

El duelo, hecho por autoridad privada, es siempre ilícito, aún a los militares. El duelo hecho por autoridad pública puede ser lícito en el mismo sentido que la guerra. 

Los que matan de duelo son más criminales y asesinos que los que matan en riña, ya que hay premeditación. El duelo es una acción injusta y bárbara, y por tanto no puede reparar el honor. Hay excomunión para todo el que voluntariamente toma parte en un duelo, aun como médico o espectador que ha ido de propósito. De más está decir que la misma pena se aplica a los aborteros.

Disputas violentas o altercados 

Se originan casi siempre por cosas de ninguna importancia y suelen terminar en insultos y peleas. En las discusiones, cada uno debe defender su parecer sin discordia y con caridad cristiana. 

Maldecir 

Maldecir es pedir para sí o para otro algún mal grave.

Pecan gravemente:

1º Los que maldicen con deseo de un mal grave.

2º Aun sin tal deseo, los padres y superiores que maldicen delante de sus inferiores por razón del escándalo que ocasionan. 

El desearse la muerte a sí mismo generalmente no es pecado mortal, porque uno se la desea para no sufrir tanto; suele ser una falta de paciencia. Puede uno desearse la muerte lícitamente: 1º Para no ofender nunca más a Dios. 2º Para poder ver a Dios y gozar de las delicias infinitas del cielo. 3º Para no sufrir las miserias de esta vida, resignándose, no obstante, a la voluntad de Dios.

Escándalo 

Escándalo es dar al prójimo con algún dicho, hecho u omisión culpables, ocasión de pecar. El que comete el pecado de escándalo roba a Jesucristo las almas que le han costado la sangre y la vida. Pecan de este modo, como hemos dicho, los que incluso por omisión, están a favor del aborto. “El que calla, otorga”.

El Divino Redentor dijo: â€œÂ¡Ay de aquél  que cause el escándalo! Mejor fuera que le ataran una piedra de molino al cuello y lo arrojaran al profundo del mar”.

El que ha dañado al prójimo, corporal o espiritualmente, debe, si puede, reparar el mal causado.

Perdonar

El quinto mandamiento nos manda perdonar a nuestros enemigos y querer bien a todos. El perdón de los enemigos consiste en no quererles mal y en darles las señales comunes de amistad. 

Jesús ha dicho: “Perdonad y seréis perdonados: con la misma medida con que midiereis, seréis medidos”. Para darnos ejemplo, Él, estando en la cruz, perdonó a los que le escarnecían, diciendo: “¡Padre, perdónalos que no saben lo que hacen!”

Perdonemos, pues, de todo corazón; hagamos bien a los que nos hacen mal, y así alcanzaremos la divina misericordia.

Conclusión:

Estimado Presidente, queridos hermanos y hermanas, compatriotas que se dejaron engañar por Satanás acerca del “derecho” al aborto: ¡no sean tan cortos de entendimiento! Ya existe una LEY INMUTABLE sobre este tema, y es sumamente simple y fácil de aprender: Ley número 5: NO MATARÁS.

Primer MandamientoSegundo MandamientoTercer MandamientoCuarto Mandamiento

Fuente: Formación con Luis M

Todos aquéllos que promueven el aborto y los que son responsables de que éste sea introducido, se hacen culpables de pecado mortal

18 de Diciembre de 2012

Mensaje del Libro de la Verdad 🏹

Mi querida hija, la Creación más sagrada de Mi amado Padre, la vida de aquellos niños en el seno materno, va a ser destruída millones de veces en todo el mundo.

El maligno ha influenciado a los gobiernos en todas partes del mundo para asegurar que el aborto no solo sea aceptado, sino que también sea considerado como una cosa buena.

¡Cuántas lágrimas están siendo derramadas ahora en el cielo! Todos los ángeles y santos inclinan sus cabezas en señal de duelo.

Los hijos de Dios serán destruídos en un gran número mientras el momento de la Gran Tribulación comienza.

Las guerras, las hambrunas, los asesinatos y los suicidios aumentarán. Sin embargo, es el pecado del aborto, el que provoca la Ira de Mi Padre, más que casi cualquier otro pecado.

Los países que permiten el aborto sufrirán grandemente bajo la Mano de Dios. Sus países llorarán cuando su castigo sea presenciado. Todos los responsables por la introducción de tal acto abominable, necesitarán mucha oración.

Hija Mía, es importante que cada quien recite Mi Santo Rosario, para detener la propagación del aborto.

Cada niño asesinado en el vientre materno recibe un ángel en el Reino de Mi Padre. Ellos rezan todos los días por cada madre que participó voluntariamente y sin titubear a poner fin la vida del niño dentro de ella. Sus oraciones se están utilizando para salvar las almas de sus madres.

Todos aquellos que promueven el aborto y los que son responsables de que esté siendo introducido, son culpables de pecado mortal.

Oren, oren, oren por esos pecadores, pues tienen una gran necesidad de la Misericordia de Dios.

Su amada Madre,

Madre de Salvación

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